El Imperio Español de los Austrias: Estructura Política y Dinamismo Económico del Siglo XVI
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El Gobierno de los Austrias
La monarquía de los Austrias, heredada de los Reyes Católicos, nunca fue un estado unitario. La preeminencia la tuvo siempre Castilla, a la que se unieron Navarra y las Américas. El modelo monárquico de los Austrias era el de la monarquía autoritaria, aunque a lo largo de los siglos XVI y XVII evolucionó hacia formas más absolutas. En este proceso hubo grandes diferencias entre la Corona de Castilla y la de Aragón. En la primera, el peso y el poder del monarca fue mucho mayor; en cambio, en los territorios de la Corona de Aragón hubo mucha más resistencia para mantener los fueros. En ello tuvo que ver el hecho de que, a partir de Carlos I, los reyes residieron siempre en Castilla.
Forma de Gobierno
La base del gobierno se centró en las reformas introducidas por los Reyes Católicos. El rey era la cabeza del gobierno; junto a él estaban los secretarios y se reforzaron los consejos. En la época de Carlos I se estableció el Consejo de Indias para ocuparse de los asuntos de los territorios de América y el Consejo de Italia. Junto a estos consejos territoriales, existían otros especializados en asuntos propios de la administración. En el momento culminante de la monarquía, se creó el Consejo de Estado, que se ocupaba particularmente de la política exterior.
Las Cortes siguieron celebrándose por reinos y conservaron siempre su carácter estamental, pero al perder importancia y reducirse su papel, la nobleza dejó prácticamente de asistir a las Cortes. Fuera de Castilla, algunas instituciones siguieron conservando su vigencia:
- El Consejo de Ciento en Barcelona y Valencia.
- La Generalidad en Navarra.
- La Cámara de Comptos y los fueros en los reinos de la Corona de Aragón.
Instituciones de la Monarquía
El gobierno siguió encomendado a los consejos o cabildos, y los gobiernos municipales fueron desempeñados por las propias oligarquías de las ciudades. La justicia continuó teniendo como órganos fundamentales las Audiencias, pero también tuvo una excepcional importancia el Tribunal de la Inquisición.
El poder supremo fuera de Castilla lo tuvo el virrey, quien era el representante del monarca y tenía el poder civil, militar y judicial. Los virreyes nombraban gobernadores. Los virreinatos se extendieron por Europa y América:
- En la península: Aragón, Valencia y Cataluña.
- Fuera de la península: Nápoles, Sicilia y las Américas.
Sin embargo, en Flandes y el Milanesado hubo gobernadores militares. El poder real se completaba con un poderoso ejército que se componía, por norma, de mercenarios, pero también de población.
La Economía del Siglo XVI
El siglo XVI español se caracterizó por un incremento continuado de población en Castilla, pero la Corona de Aragón apenas experimentó aumento de población. Como efecto, la producción agrícola tuvo un alza constante; así, aunque las tierras de labor eran escasas, los campesinos hipotecaban sus fincas para arrendar nuevas tierras. Pero cada vez que había una mala cosecha, no podían pagar los arriendos; entonces, los pequeños propietarios perdían sus tierras. La expansión económica del siglo XVI ni mejoró ni transformó la estructura agraria heredada de la Edad Media.
También se produjo una expansión de la industria artesanal. Fue la época de:
- La metalurgia vasca.
- La construcción naval en Valencia.
- Los gremios textiles de Sevilla, Toledo, Cuenca y Segovia.
Pero la monarquía favoreció a los exportadores de lana, lo que provocó que el mercado interior y el americano quedaran en manos de competidores extranjeros. El comercio fue el sector que conoció un crecimiento más importante gracias a la explotación del Nuevo Mundo.
En Castilla, al no transformarse la estructura agrícola ni artesanal, la producción fue incapaz de abastecer la demanda. Ante esta situación, la monarquía permitió la importación de todo tipo de productos extranjeros. Los fuertes impuestos sobre las exportaciones originaron una reducción de los beneficios, lo que significó que el enorme flujo del comercio americano no sirvió para transformar la estructura económica de Castilla.