Imposición Indirecta (IVA): Ventajas, Inconvenientes e Imposición Selectiva sobre el Consumo
Imposición indirecta (IVA): introducción, ventajas e inconvenientes de la imposición indirecta sobre el consumo
Ventajas
- Importante recaudación. Grava el consumo y beneficia el ahorro. Afecta directamente al gasto y resulta fácil de manejar para la Administración Pública. Sus efectos sobre la demanda agregada son más rápidos que los que se derivan de los cambios en la imposición directa.
- Menor dificultad de gestión que la imposición directa. Es más difícil de evadir por parte de los economistas domésticos y más fácil para empresarios y profesionales, porque los sistemas de recaudación se apoyan en ellos y estos últimos poseen un sistema de gestión fuertemente cargado de tributación indirecta.
Inconvenientes
- Efectos sobre el nivel de precios. La aplicación práctica de los impuestos indirectos supone un inconveniente importante en los efectos que pueden producirse sobre el nivel de precios, puesto que sus subidas se trasladan parcialmente y de manera rápida al precio final de los productos. Esto genera inflación y provoca desequilibrios.
- Falta de equidad. Al no tener en cuenta el nivel de renta de quien efectúa el consumo de los bienes, la imposición indirecta puede no alinearse con la equidad y tener carácter regresivo.
- Efectos regresivos sobre la distribución de la renta. Se generan efectos regresivos sobre la distribución de la renta por el IVA. No obstante, en España este precepto parece no cumplirse, ya que estudios empíricos han mostrado que los efectos pueden ser proporcionales, destacando que la aplicación de tipos impositivos menores a los bienes más ampliamente consumidos por los agentes económicos suaviza la regresividad global del impuesto.
Imposición selectiva: impuestos especiales sobre consumos específicos
La lógica de los impuestos selectivos y su posible clasificación
Existen cuatro razones para justificar la discriminación tributaria:
- Corrección de externalidades negativas. Los efectos externos negativos suponen costes sociales que no se reconocen en los precios de mercado. Para lograr una asignación de los costes sociales, una de las maneras que tiene el sector público de intervenir en la economía es corregir los efectos negativos mediante la aplicación de una tributación diferenciada que tienda a reducir el coste marginal externo de las consecuencias socioeconómicas (ej.: bebidas alcohólicas, tabaco).
- Fomento de una diferenciación impositiva óptima. Existen reglas como las de Pigou que establecen una diferenciación impositiva mayor para los bienes cuya demanda es más rígida. Otra regla es la de Corlett-Hague, que conduce al gravamen reforzado de los bienes complementarios del ocio.
- Redistribución de la renta mediante la tributación indirecta sobre el consumo. Existen bienes que se consideran de lujo, realizados por las clases económicas altas. Este enfoque plantea dos problemas importantes: por un lado, si realmente se pretende una distribución justa, habría que aplicar una tributación directa sobre las rentas altas, ya que el establecimiento de una tributación indirecta a un determinado bien no limita el acceso al mismo a agentes económicos con baja renta; por otro, existe subjetividad en la clasificación de un bien suntuario, ya que depende de los gustos, épocas económicas, etc.
- Protección de la producción nacional frente al exterior. El proteccionismo suele estar presente en el diseño de las políticas tributarias nacionales.