Influencia Grecolatina en la Literatura Española: Neoclasicismo y Renacimiento

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Latín

Escrito el en español con un tamaño de 16,06 KB

Neoclasicismo en la Literatura Española del Siglo XVIII

A principios del siglo XVIII, domina el postbarroco. Con la llegada de los Borbones a España, se pretende imponer una literatura basada en la razón y en los clásicos grecolatinos. Aparecen en España las reuniones selectas que dictan las normas en los diversos campos en salones literarios, como la Real Academia Española (RAE). A lo largo del siglo, se irá incrementando la presencia de autores griegos como Anacreonte y latinos como Virgilio, Horacio, Ovidio y Catulo. La poesía hedonista de Anacreonte y de estos otros autores dará lugar a la anacreóntica. El cambio se produce por la aparición de la poética de Luzán.

Poesía Neoclásica

  • Porcel y Salablanca: Fue sacerdote con una gran participación en el mundo cultural de su época. Compuso El Adonis, que consta de cuatro églogas donde se entremezcla la caza y el amor de Venus y Adonis, basada en Ovidio. Otra obra destacada es la fábula de Alfeo y Aretusa, ejemplo de gongorismo.
  • Conde de Torrepalma: Autor de Deucalión, inspirada en Ovidio, que narra la versión mítica del diluvio universal de los griegos.
  • Nicolás Fernández de Moratín: Se interesó por la anacreóntica y aspectos del amor cortés. Escribió La Diana, El arte de la caza, inspirada en las Geórgicas de Virgilio, y El arte de las putas, dentro de los libros prohibidos, que defiende una sexualidad independiente de una moralidad religiosa.
  • Leandro Fernández de Moratín: Compuso poemas líricos inspirados en Horacio.
  • Cadalso: Autor de Ocios de mi juventud, con influencia de Anacreonte, Horacio y Ovidio. La anacreóntica alcanzará con él su cima en la escuela salmantina.
  • Iriarte y Samaniego: Sus fábulas carecen de función didáctica; su pretensión será atacar a sus propios enemigos literarios mediante una perceptiva basada en Aristóteles. Sus fuentes de inspiración serán La Fontaine, Esopo y Fedro. Se considera que lo más débil de sus fábulas es la moraleja, por su excesiva extensión. La moral de Samaniego no es cristiana, acercándose al pensamiento de Rousseau.
  • Meléndez Valdés: Gran conocedor de los clásicos latinos, tradujo textos y llegó a ser catedrático de la Universidad de Salamanca. Interesado en Anacreonte, de aquí surge su seudónimo "Batilo". Sus anacreónticas constan de 117 poemas: el primero dedicado a "Lisi", de carácter frívolo y erótico; el segundo, con más erotismo aún, supone el paso de una poesía pastoril a una de salón; el tercero es La paloma de Filis. Otros poemas destacados son Los besos del amor.
  • Jovellanos: Conocido por muchos de sus ensayos políticos. En poesía, destaca La carta de Jovino a sus amigos salmantinos, donde se propone cultivar temas filosóficos.

Narrativa Neoclásica

  • Feijoo: En Cartas eruditas y curiosas, el mundo grecorromano aparece en cualquier momento.
  • José Francisco de Isla: Autor de obras satíricas como Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes, en la que se critica a los predicadores de su tiempo y donde se muestra el uso de la mitología clásica dentro de la oratoria sagrada.
  • Juan Pablo Forner: Tuvo roces con Iriarte. Estudió lenguas clásicas y llegó a poseer una gran cultura humanística. Escribió Exequias de la lengua castellana, donde ataca a los malos escritores de su época.
  • Pedro de Montengón: Autor de novelas que preludian la nueva etapa del Romanticismo, como Antenor, que consta de doce libros relacionados con la Eneida de Virgilio. También se puede apreciar el pensamiento de Séneca.

Teatro Neoclásico

  • José de Cañízares: Autor postbarroco cuyas obras son de tema clásico, con el fin de mostrar a España cómo era lo que se escribía en Francia. Tradujo Ifigenia de Racine. Escribió El sacrificio de Ifigenia, zarzuelas como Acis y Galatea, El estrago en la finanza, Todo es invención y Cautelas contra cautelas.
  • Agustín Montiano y Luyando: Autor de la tragedia clásica Virginia, que volvió a reescribir con temática hispana.
  • Nicolás Fernández de Moratín: Partidario de la corriente clásica francesa. En Desengaños al teatro español atacó duramente el teatro. Su obra Lucrecia, de corte clásico, está inspirada en una tragedia del autor francés Corneille.

Renacimiento en la Literatura Española: Siglos XV y XVI

Durante el siglo XV, se percibe el influjo del Trecento italiano: Petrarca, Bocaccio y Dante. Los dos primeros por sus obras en latín; el último, por su carácter visionario del mundo de ultratumba.

Autores del Siglo XV

  • Enrique de Villena (1384-1434): Traduce a Virgilio y Cicerón. Escribe Los doce trabajos de Hércules (primero en catalán y después en castellano), siguiendo las hazañas de Hércules en Boecio. En La consolación de la filosofía, ensayo medieval de exégesis mitológica (alegórica, moral, literal y mística), cada capítulo tiene cuatro partes: exposición del mito, explicación alegórica, verdad histórica en el relato místico y aspecto práctico del mito. Tiene un fin utilitario y moralizante, con Hércules como caballero justiciero que defiende a la Iglesia y a los débiles.
  • Marqués de Santillana (1398-1458): Influencia italiana con uso de latinismos. En El infierno de los enamorados, Hipólito acompaña al propio poeta y le muestra los tormentos que viven los enamorados, como Dido y Eneas.
  • Juan de Mena (1411-1456): Obras plagadas de latinismos y literatura clásica. Traducciones como la Ilíada latina o La coronación. En las Coplas contra los pecados mortales podemos ver la psicomaquia de Prudencio. El laberinto de la fortuna contiene alusiones a la historia y a la mitología clásica.
  • La Celestina: Se publica en 1499, aunque algunos piensan que antes. Obra de tránsito entre la Edad Media y el Renacimiento. Calisto habla con estilo renacentista y Melibea, medieval. Parece ser que el autor compuso una obra humorística, por eso no se entiende el final trágico. Pretendía imitar las obras de Plauto y Terencio. Los nombres de Calisto y Melibea son griegos ("mar bello" y "dulce voz"); los criados aparecen en Terencio; La Celestina, con la trotaconventos del Libro del Buen Amor.
  • Jorge Manrique (1440-1479): En Las coplas a la muerte de su padre tiene pervivencias de Horacio y de Boecio. Dentro de ellas se encuentran tópicos grecolatinos.
  • Juan de la Encina (1468-1530): Fue alumno de Antonio de Nebrija. Conoció a Plauto y Terencio. La mayor parte de su obra es dramática, pero Plácida y Vitorino es próxima a la comedia. También hizo una versión libre de las Bucólicas de Virgilio.
  • Los cancioneros: Del siglo XV, abundan nombres de las Heroidas y Metamorfosis de Ovidio y obras del ciclo troyano. Recopilado por Hernando del Castillo.
  • La leyenda troyana: Sigue vigente a finales del siglo XV, donde encontramos versiones en catalán, aragonés y castellano: Ystoria troyana de Pedro de Chinchilla e Ysopete hystoriado de Esopo.

Autores del Siglo XVI: Reinado de Carlos V

Teatro

  • Torres Naharro (1485-1525): Clara influencia de la antigua comedia latina en su estructura y personajes. Establece una teoría dramática del teatro castellano basada en la poética de Horacio, que se encuentra en el prólogo de sus ocho comedias reunidas en la Propalladia.
  • Gil Vicente (1465-1536): Escribe en portugués y castellano. Menos renacentista, en sus obras hay elementos ideológicos, como en La exhortación de la guerra y El auto de la sibila Casandra.
  • Juan Boscán (1487-1542): Ifigenia en Áulide, inspirada en las obras troyanas.
  • López de Villalobos (1473-1549): Médico de Carlos V y Felipe II. Publicó obras propias de su especialidad, unas glosas y una traducción del Anfitrión de Plauto.
  • Pérez de Oliva (1497-1537): Rector de la Universidad de Salamanca. Escribió La venganza de Agamenón, Hécuba triste y un Anfitrión.

Poesía

El gran cambio de la poesía española se fija en Granada (1526) con la conversación entre Boscán y Navagiero, embajador de Venecia, en la cual el primero acepta componer versos a la manera italiana, que afectará a la métrica, temas, estilo y composiciones. Influencias como Petrarca, Platón, Virgilio, Horacio y Ovidio.

  • Juan Boscán: Poemas neoplatónicos y humanísticos. Leandro y Hero, en endecasílabos blancos, imitación del hexámetro dactílico. Su fuente son las Heroidas de Ovidio y las Geórgicas de Virgilio.
  • Garcilaso de la Vega (1503-1536): Primer poeta castellano que se inspira en la épica de Horacio. Uso de la lira. De los 38 sonetos que se conservan, destacan Hero y Leandro y Apolo y Dafne. En sus églogas encontramos el inicio de la poesía pastoril en la literatura española.
  • Diego Hurtado de Mendoza: Imita a Ovidio y Horacio. Introductor en España de la epístola horaciana de contenido filosófico-moral. Recurre al contenido mitológico de las Metamorfosis, como Adonis, Hipómenes y Atalanta.
  • Gutierre de Cetina: Anacreonte español. Recurre a la mitología, como en Historia de Psique, escrita en octavas reales, que sigue El asno de oro de Apuleyo.
  • Sebastián de Córdoba: En su Cancionero se pueden encontrar fábulas mitológicas, como Laberinto de Creta y el minotauro.

Prosa

Al igual que en la poesía, participa de las tendencias europeas renacentistas y tocará temas como el erasmismo, la defensa de la lengua vulgar o el elogio de la vida de campo. Se orienta hacia el modelo de Luciano o Cicerón.

  • Alfonso de Valdés (1490-1532): Admirador de Erasmo. Escribe dos diálogos incluidos en Libros prohibidos: El diálogo de las cosas ocurridas en Roma y Diálogo de Mercurio y Carón. Ambas persiguen la defensa de la reforma religiosa y política de Carlos V.
  • Juan de Valdés (1499-1541): Diálogo de la lengua elogia la lengua vulgar y la compara con el latín. Se dan consejos sobre el uso correcto del castellano.
  • Fray Antonio de Guevara (1480-1545): Reloj de príncipes. Con grandes cargos en la Iglesia, un tratado político-moral sobre los deberes del príncipe cristiano, con citas atribuidas a Platón y Séneca que son pura fantasía del autor. Meditaciones de Marco Aurelio y Década de Césares.
  • Pero Mexía (1499-1551): Historiador que no sigue las características de la historiografía antigua. Historia imperial y cesárea, que trata de los emperadores romanos y alemanes hasta Maximiliano. Silva de varia lección.

Autores del Siglo XVI: Reinado de Felipe II

Teatro

Tragedias con una enseñanza moral, personajes nobles.

  • Fray Jerónimo Bermúdez (1530-1599): Nise lastimosa y Nise laureada, en las que se recoge la historia de Doña Inés de Castro. Dos obras inspiradas en Séneca.
  • Juan de la Cueva (1550-1610): Tradujo la Batracomiomaquia. En El llanto de Venus se suele apreciar la influencia de Séneca.
  • Juan de Timoneda (1520-1583): Dos obras inspiradas en Plauto, Anfitrión. También encontramos una tragicomedia inspirada en la mitología clásica, Filomena.

Poesía

  • Fray Luis de León: Sólida formación clásica. Profesor de la Universidad de Salamanca y víctima de la Inquisición. Mejor representante del Renacimiento español. Traducciones de las Bucólicas de Virgilio, Geórgicas, más de 20 obras de Horacio, a Sófocles y Eurípides. La vida retirada.
  • Francisco de la Torre: Escuela salmantina. Sonetos inspirados en Virgilio, Horacio, Petrarca, Garcilaso y un poema pastoril, La bucólica del Tajo.
  • Fernando de Herrera: Numerosos epigramas en latín. Tradujo El rapto de Josefina. Poesía basada en temas amorosos, heroico-patrióticos y se inspira en Horacio. Escribe unas anotaciones en la poesía de Garcilaso donde expone sus ideas, más inclinadas hacia la forma que al contenido.
  • Baltasar del Alcázar: Poesía satírica inspirada en Marcial. Uno de sus epigramas más conocidos es el que convierte a la "Dido virgiliana" en una especie de avariciosa patrona a la que lo único que le interesa es el precio que Eneas le pagará por la estancia en su casa.
  • Alonso de Ercilla: La Araucana, publicada en tres partes. Epopeya que relata las luchas entre los conquistadores españoles y los indios de Arauco. Su influjo fue La Farsalia de Lucano.

Romancero

El siglo XVI será su época de esplendor. El tema clásico está influenciado por Metamorfosis, Eneida y las crónicas troyanas. Se pueden clasificar en dos grupos: contenido histórico-legendario y mitológicos, que se diferencian en referidos a los dioses, héroes y enamorados, al ciclo troyano y los que tienen como protagonistas a Dido y Eneas. El romance del conde Dirlos (en el cual se creían contenidos motivos de origen nórdico), su fuente ahora será La Odisea de Homero.

Prosa

  • Diego Hurtado de Mendoza: Historiador que sigue el concepto clásico de la historiografía como género literario.
  • Juan de Mariana: Historia de España, en latín y después en castellano. Se han visto semejanzas con la historia de Tito Livio.
  • Lazarillo de Tormes: Su autoría no está clara y se ha llegado a pensar que fue Vives o algún Valdés. Influencia de El asno de oro de Apuleyo. Se cita a Cicerón y a Plinio y se hace referencia a Ovidio. Se ha relacionado con la poética de Aristóteles y Hermógenes, y en el final hay parecido con las Geórgicas. La novela picaresca se relaciona con la sátira.
  • Jorge de Montemayor: Novela pastoril, Los siete libros de Diana, inspirada en La Arcadia de Sannazaro. Queda incompleta y es continuada por Gaspar Gil Polo con el nombre de Diana enamorada. Destaca el paisaje valenciano.
  • Núñez de Reinoso: Imitación de la novela de Aquiles Tacio titulada Leucipa y Clitofonte. El de la obra española, Los amores de Clareo y Florisea y Trabajos de la sinventura Isea.
  • Juan de Timoneda: El Patrañuelo, dividido en patrañas al estilo de Boccaccio. La número 11 recoge la vida del rey Apolonio.
  • Fray Luis de Granada: Prosa religiosa.
  • Santa Teresa de Jesús: Religiosa, textos latinos.