Libertad, Voluntad y Conducta: De la Ética de Kant al Determinismo de Skinner
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El uso práctico de la razón en la ética de Kant
El uso práctico de la razón (o razón práctica) se ocupa de saber cómo debemos actuar, cuáles son los principios de la conducta humana y qué tipo de leyes y normas orientan dicha conducta. Kant se fija en qué principios mueven al hombre a actuar. Esos principios configuran nuestra conciencia moral e indican si nuestras acciones son correctas o incorrectas, buenas o malas. Según Kant, solamente la voluntad humana es la que puede ser calificada de buena o mala, no los actos concretos.
¿Cuándo una voluntad es buena?
En el momento de iniciar una acción, la razón humana actúa bajo la forma de un imperativo. Los imperativos pueden ser de dos tipos:
- Los imperativos hipotéticos: Son aquellos que están sujetos a una condición; responden al esquema: «Si quieres X, entonces debes hacer Y».
- Los imperativos categóricos: No están sujetos a ninguna condición y son válidos para toda acción, con independencia de cuál sea esta, poseyendo un carácter universal. Por ejemplo: «Haz X» o «Debes hacer X».
Una acción es moral solo cuando se basa en imperativos categóricos; la persona decide llevarla a cabo sin esperar nada a cambio.
Autonomía y heteronomía morales
Vinculado al imperativo categórico, Kant distingue entre autonomía y heteronomía de la voluntad:
- La voluntad es autónoma cuando se da a sí misma su propia ley.
- Es heterónoma cuando recibe pasivamente la ley de algo o de alguien externo.
Toda ética teleológica o de fines es siempre heterónoma. Solo la voluntad puede ser juzgada como buena o mala; únicamente una voluntad autónoma será buena.
Jean-Paul Sartre: La libertad radical
J.P. Sartre es uno de los máximos representantes del existencialismo, corriente filosófica desarrollada en Europa entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial. El existencialismo reivindica como tema fundamental la existencia humana; no una existencia abstracta, sino la existencia concreta. Esta forma de existencia propiamente humana es libre y consciente de su lugar en el mundo.
La propuesta existencialista de Sartre se podría resumir en esta sentencia suya: «Estamos condenados a ser libres». Los puntos básicos de su pensamiento son:
- Ateísmo radical: Negación absoluta de la existencia de Dios.
- Responsabilidad: Nuestras acciones afectan a todos los hombres.
- Acción: El ser humano solo puede reconocerse en sus actos.
- Autenticidad: La única vida auténtica descansa en la elección libre.
El indeterminismo radical que el existencialismo postula obliga al ser humano a no dejar de lado su condición libre. Todo depende de nuestros actos, por lo que sitúa al hombre en un estado de angustia permanente. Al percibir que en el mundo existen otros hombres, podemos experimentar la náusea y la vergüenza de que los demás me vean como un objeto y anulen mi libertad.
El Determinismo: Skinner y el determinismo radical
Las teorías deterministas combinan las influencias de la sociedad con las determinaciones biológicas y psicológicas. B.F. Skinner, máximo representante del conductismo, estaba convencido de que, controlando los parámetros con rigor, se llega a construir una ciencia de la conducta que permita moldear al ser humano en todos los ámbitos.