Literatura Española Durante el Franquismo: Poesía, Novela y Teatro (1939-1975)

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Contexto Sociopolítico

El final de la Guerra Civil dio paso a la dictadura del general Francisco Franco. En el ámbito cultural y artístico se produjo una brusca interrupción del esplendor que caracterizó el primer tercio del siglo XX. En el plano artístico y literario, los cambios sociales y políticos provocaron que los años 60 y 70 estuvieran marcados por la experimentación.

Cronología Literaria

  • 1942: La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela.
  • 1944: Hijos de la ira, de Dámaso Alonso.
  • 1945: Nada, de Carmen Laforet.
  • 1955: Pido la paz y la palabra, de Blas de Otero.
  • 1962: Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos.
  • 1970: Publicación de la antología Nueve novísimos poetas españoles, de José María Castellet.

La Literatura Durante el Franquismo (1939-1975)

A finales de los años 40, debido a la situación económica y social de la posguerra, aparece la literatura social, que aborda problemas colectivos como la pobreza, el hambre y la desigualdad. En los años 70, los autores se cansaron de la literatura social y buscaron nuevos modelos. La renovación de la narrativa se vio influida por el "boom" hispanoamericano, con autores como Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa.

La Lírica del Franquismo

Tras la Guerra Civil surgieron tres tipos de poesía:

  • La poesía arraigada: afín al régimen franquista y de tono optimista, con autores como Leopoldo Panero y Luis Rosales.
  • La poesía desarraigada: expresaba un sentimiento de angustia ante la vida, con poetas como Dámaso Alonso, con Hijos de la ira, y dos poemarios de Blas de Otero: Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia.
  • La poesía social: de los años 50, que concebía la palabra poética como una herramienta para combatir la injusticia. El poeta más importante fue Miguel Hernández (1910-1942), autor de obras como Viento del pueblo y El hombre acecha, en las que expresaba su compromiso con la República. Otros autores fueron Blas de Otero, Gabriel Celaya y José Hierro.

La Novela en el Franquismo

La Novela de los Años 40

Con la publicación de La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, se marcó el inicio de una nueva tendencia: el tremendismo, que aborda con dureza los aspectos más sórdidos de la realidad. Otra obra relevante es Nada, de Carmen Laforet, que narra el paulatino desencanto de una estudiante universitaria y en la que se expresa el sinsentido de la existencia.

La Novela Social de los Años 50

Se caracterizaba por los siguientes rasgos: el narrador refleja los hechos con objetividad y reproduce los diálogos como si los hubiese grabado previamente. Así, tenemos a su precursor, Cela, con su novela La colmena, y alcanzó la cima con esta técnica Rafael Sánchez Ferlosio con su novela El Jarama.

La Novela Experimental de los Años 60

La novela social provocó el cansancio de los autores, y la publicación de Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos, supuso el comienzo de la novela experimental. Los escritores cambiaron su técnica narrativa y abandonaron la estética realista, dando más importancia al lenguaje y a la estructura que al argumento. Adoptaron el punto de vista múltiple e indagaron en sus personajes a través del monólogo interior. Así aparecieron obras como Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes, y La saga/fuga de J. B., de Gonzalo Torrente Ballester.

La Novela en Hispanoamérica

La revolución de las formas narrativas en España coincidió con el "boom" de los años 60 en Hispanoamérica, con escritores de la talla de Gabriel García Márquez (Cien años de soledad) y Mario Vargas Llosa (La ciudad y los perros). Se apartaron de los modelos realistas y buscaron nuevos procedimientos narrativos. En algunas obras usaron lo que ellos llamaron el realismo mágico, técnica que consistía en mezclar elementos reales y míticos.

El Teatro en el Franquismo

En los primeros años de la posguerra predominó un teatro cómico destinado a la burguesía, y en los años 40 comenzó a escribirse un teatro de humor más intelectual, cercano al teatro del absurdo europeo. Destacaron Enrique Jardiel Poncela (Eloísa está debajo de un almendro) y Miguel Mihura (Tres sombreros de copa). En los años 50 aparece el teatro social, que reflejaba los problemas del país. Así, tenemos a Antonio Buero Vallejo con su obra Historia de una escalera. Durante los años 60 y 70 se impuso la experimentación escénica y se dio más importancia al espectáculo y a la interacción con el público. Autores innovadores, como Fernando Arrabal, y grupos independientes, como Els Joglars o Tábano, marcaron esta época.