Luces de bohemia: contexto histórico, sociedad y crítica en Valle-Inclán
Contexto histórico de Luces de bohemia
Es difícil situar el año en que transcurre la trama de Luces de bohemia. La obra acumula de manera intencionada hechos y referencias históricas en un confuso anacronismo, lo cual no nos impide ubicar la acción de esta pieza teatral en un tiempo histórico concreto. De esta forma, la alusión a las últimas colonias españolas, la mención a la Semana Trágica de Barcelona, los comentarios sobre la Revolución rusa, la coexistencia de modernistas y ultraístas o el hecho de que Rubén Darío sobreviva a Benito Pérez Galdós serían sucesos temporalmente anacrónicos que servirían a Valle-Inclán para producir el efecto deformador que pretende. Esta confusión cronológica no es casual, sino que constituye un caso más de distanciamiento y permite explicar todo un periodo, desvelar la esencia de una sociedad.
La crisis de la Restauración
Luces de bohemia es publicada en 1920 en la revista España, y retrata el estado de degradación del sistema político nacido en 1875 con la Restauración, un sistema que duró más de cincuenta años y que se caracterizaba por la alternancia pacífica en el poder de los dos partidos mayoritarios, el liberal y el conservador. Se trataba de un régimen que acabó produciendo un sistema corrupto y caciquil.
Conflictividad social y violencia
La acumulación desproporcionada de la propiedad de la tierra en manos de unos pocos propietarios latifundistas, el choque de clases así como los bajos salarios van a provocar enfrentamientos y episodios de violencia. Los trabajadores inician su proceso de organización alrededor de dos polos ideológicos: el anarquismo y el socialismo. En este contexto, los obreros recurrirán en ocasiones a la violencia y el terrorismo para luchar por sus derechos, una violencia que aparece reflejada en Luces de bohemia en el presidio catalán o en los disturbios callejeros con los que se encuentran Max Estrella y don Latino.
Cataluña y Madrid vivirán en 1919 varias huelgas reprimidas con dureza por las tropas. Y es que la Revolución rusa de 1917 había dado a los trabajadores de todo el mundo el impulso moral para luchar por sus derechos. Incluso, acusando de blando al gobierno, no solo inició la guerra sucia con el pistolerismo blanco, que empleaba la violencia armada contra los obreros, sino que ayudaba a la policía en la represión de las manifestaciones.
En 1921 se aprueba la Ley de fugas, que permitía a las fuerzas del orden fusilar directamente, sin juicio previo, a cualquier preso acusado de haber intentado huir. Así muere el obrero anarquista, compañero de Max en prisión.
Corrupción política y esperpento
Todo este ambiente de corrupción e ineficacia política se refleja en el esperpento de Valle en las alusiones a Maura.
La bohemia como mundo consumado
Pero la conflictividad social no es la única referencia a la realidad en Luces de bohemia. En esta obra, Valle-Inclán nos aproxima a la vida bohemia, una vida que en los años 20 está totalmente superada. La bohemia había sido para muchos artistas de fin de siglo más que un simple modo de vivir: fue una forma de entender el arte y la vida; fue una época heroica, donde con orgullo aristocrático se confinaba el Arte al mundo de la Belleza. Ese es el mundo de Max, pero este mundo en 1920 ya no tiene sentido. Luces de bohemia es, pues, una particular elegía de este universo ya consumado.
Síntesis crítica
En síntesis, Luces de bohemia manifiesta una honda disconformidad con la España de la época y contiene un duro ataque a la realidad española. Nadie se libra de la crítica: gobierno, empresarios, fuerzas del orden e incluso obreros son retratados como una masa brutal, inculta e incapaz, en consecuencia, de producir la anhelada regeneración de la sociedad española. No en vano, todo ello parece remitirnos a las palabras de Max Estrella: "España es una deformación grotesca de la civilización europea".