Manuel Godoy y la Política Exterior de España ante Francia y Gran Bretaña
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A3) Godoy y la guerra contra Francia
Cuando accedió al cargo de secretario de Estado o primer ministro, Godoy tenía veinticinco años y contaba con el favor de la Reina. Su carrera había sido meteórica: desde simple guardia de corps —unas tropas creadas por Felipe V, a imitación francesa, cuya misión era proteger al monarca— llegó a duque, consiguiendo la grandeza de España.
Inteligente pero inexperto, tuvo que afrontar serios problemas en política exterior. Así, en 1793, cuando fue guillotinado Luis XVI, España entró en guerra contra Francia.
El conflicto y la Paz de Basilea
En el transcurso de la misma, las tropas francesas entraron en territorio español apoderándose de Figueras, Rosas, San Sebastián y Tolosa, llegando hasta Miranda del Ebro, lo que obligó a Godoy a pedir la paz.
En 1795 se firmaba la Paz de Basilea, por la que Francia devolvía sus conquistas en España y esta cedía a Francia la parte española de la isla de Santo Domingo. En recompensa, Godoy recibió el título de Príncipe de la Paz.
La alianza con Francia y sus consecuencias
Simultáneamente, las agresiones de Gran Bretaña contra nuestras colonias americanas llevaron a Godoy a restablecer la tradicional política de amistad con Francia. En 1796, ambos países firmaron el Tratado de San Ildefonso, una especie de reproducción de los viejos Pactos de Familia.
Desde 1796 hasta 1808, Godoy se convirtió en un vasallo de Francia, a la que España prestó ayuda con hombres, barcos y dinero en sus guerras contra Gran Bretaña. Las consecuencias de esta alianza fueron nefastas:
- 1797: La escuadra española fue derrotada en el cabo de San Vicente y los ingleses se apoderaron de la isla de Trinidad.
- 1801: Godoy emprendió una guerra contra Portugal, sirviendo a los intereses de Napoleón, la llamada Guerra de las Naranjas.
- 1805: El almirante inglés Nelson destruyó la flota hispano-francesa en la batalla de Trafalgar, acabando así con nuestro poderío naval.
El Tratado de Fontainebleau
Finalmente, Napoleón, que planeaba la adhesión de Portugal por la fuerza debido al bloqueo continental que había decretado contra Gran Bretaña, logró que España firmara, en 1807, el Tratado de Fontainebleau.
Por el mismo, España se comprometía a enviar tropas para la expedición contra los portugueses, quedando Portugal dividido en tres zonas, de las cuales le correspondería a Godoy la del sur, con soberanía hereditaria y título de Príncipe de los Algarves.