Marx y la Alienación en la Sociedad Contemporánea: Una Perspectiva Crítica

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Karl Marx y la vigencia de su pensamiento

Karl Marx es un filósofo que no dejará a nadie indiferente hasta nuestros tiempos, pues tal es su importancia que aún hoy sigue estando presente en muchos debates. Me gustaría hacer una reflexión, aplicando su concepto de alienación en nuestra sociedad actual en diferentes campos, buscando uno en el que no lo esté.

La alienación en el trabajo y la economía

Para comenzar, habría que seguir los pasos de Marx y comparar su concepto con el trabajo y la economía. Es evidente que estamos alienados, ya que en cualquier trabajo dependemos de un capitalista, el cual nos explota, a pesar de que se cumplan nuestros derechos como trabajadores, obteniendo él mucho más beneficio realizando menos trabajo. El futbolista, por ejemplo, está alienado, pues debe entrenar duro toda la semana para jugar un partido a la máxima intensidad siguiendo las órdenes de su entrenador; además, este futbolista se ve obligado a renunciar a su vida privada, ya que su condición como famoso le prohíbe tenerla.

Ideología y control social

Otro campo importante es la sociedad en sí y el concepto de Marx de ideología, en el que nos explica que nuestros pensamientos son libres aparentemente, pero en realidad son las ideas de las clases dominantes las que dominan las nuestras. Este hecho que acusa nuestro autor sigue en nuestra sociedad, pues seguimos todo aquello que los políticos nos dicen o lo que sale en las noticias y cómo lo cuentan, sin contrastar por nuestra propia cuenta y sacar nuestras propias conclusiones o ideas.

La religión: El opio del pueblo en la actualidad

Uno de los campos que menos ha evolucionado desde las teorías de Marx es el de la religión. Este autor piensa que la religión es el opio del pueblo, es decir, es algo que el pueblo necesita para su seguridad, incluso siendo mentira. En este campo, sigue sin equivocarse con la alienación, pues continuamos lo que nos digan sin ver, sin saber si realmente es así, ni siquiera un porqué es así. En otras sociedades la gente se mata entre ella con el fin de defender su religión sin previamente cuestionarla.

Conclusión: El despertar de la conciencia

En conclusión, nuestra sociedad actual no es una sociedad libre realmente, sino una sociedad en la que debemos seguir todos los mismos patrones y las mismas órdenes que unos pocos nos imponen. A pesar de que Marx nos lo dio a conocer en el siglo XIX, aún no nos hemos quitado la venda de los ojos para acabar con esta injusticia, en la que no tiene toda la culpa el capitalista, sino el trabajador por no querer luchar por lo que es suyo.