Marx y Hegel: Diferencias entre el Materialismo y el Idealismo Dialéctico

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Marx y Hegel: La evolución del pensamiento dialéctico

Marx conoció la filosofía hegeliana cuando estudiaba en la Universidad de Berlín; en esa época, el pensamiento de Hegel ejercía una notable influencia entre los intelectuales del momento. Los seguidores de Hegel se agrupaban en dos escuelas con interpretaciones contrapuestas de su pensamiento: la derecha hegeliana y la izquierda hegeliana.

Marx simpatizó con los hegelianos de izquierda. Podemos observar influencias tanto de Hegel como de la izquierda hegeliana, aunque Marx acabaría desarrollando un punto de vista crítico respecto a ambas influencias. Marx recibe de Hegel la visión dialéctica de la historia, pero se opone al idealismo de Hegel, defendiendo el materialismo.

La dialéctica hegeliana

Hegel entendía la realidad como un proceso en el que todos los acontecimientos que suceden están relacionados unos con otros, pero de modo contradictorio. Sin embargo, Hegel defendía el idealismo, de modo que este proceso dialéctico tiene para él un objetivo: la autorrealización de la razón. Al ser idealista, Hegel considera que lo real es el Espíritu o la Idea, que se ha desarrollado dando lugar a todos los fenómenos naturales y acontecimientos políticos, culturales, etc., de la historia.

La perspectiva de Marx

Marx comparte con Hegel la dialéctica: la idea de que la realidad no es estática, sino dinámica, y que la historia es un proceso dialéctico que tiene como motor las contradicciones y oposiciones internas. No obstante, no comparte el idealismo hegeliano; Marx es materialista, por lo que, para él, lo real es la materia.

Marx y los socialistas utópicos

En el siglo XIX, una serie de pensadores ingleses y franceses pusieron de manifiesto la necesidad de reformas sociales con el fin de terminar con la explotación de la clase obrera y las injusticias sociales. Destacaron Owen en Inglaterra y Saint-Simon y Fourier en Francia.

Marx los calificó de utópicos por la ingenuidad de sus propuestas, al creer que era posible llegar al socialismo sin una revolución, y porque consideraba que sus proyectos carecían de base científica.

El materialismo histórico como ciencia

En cambio, el materialismo histórico de Marx estudia las leyes generales que explican el desarrollo de las sociedades. El conocimiento de dichas leyes nos permite hacer una previsión científica del porvenir histórico en sus grandes líneas y ejercer una influencia oportuna sobre él.