Masías y caseríos: poblamiento disperso en España
Resumen
El texto describe dos modelos de poblamiento disperso en España: las masías de Valencia y Cataluña, explotaciones medianas o grandes con herencia al primogénito, y el caserío vasco, con su sistema de heredero único elegido por el casero. Explica también su evolución frente a la industrialización, el turismo y la emigración.
Puntos clave
- Las masías son explotaciones medianas o grandes de secano, presentes en el interior de Valencia y Cataluña.
- La masía catalana no puede dividirse entre descendientes y se hereda al primogénito.
- Las masías son antiguas (S. XVII-XVIII) y hoy muchas se han reconvertido en casas rurales protegidas.
- El caserío vasco aparece en Guipúzcoa, el oriente de Vizcaya y el norte de Álava, y surge en el S. XVI.
- En el caserío vasco solo hereda uno de los hijos, elegido por el casero, que debe mantener al resto de hermanos.
- La industrialización de Vizcaya y Guipúzcoa llevó a muchos trabajadores del campo a los núcleos industriales.
Modelos Territoriales de Dispersión: Masías y Caseríos
Las **masías** son explotaciones medianas o grandes, con cultivos de secano. Se extienden por el interior de Valencia y Cataluña, manteniéndose con sus dimensiones originales, dado que la masía catalana está sujeta a normas que impiden la división agraria entre descendientes, siendo heredada al primogénito.
Las masías son antiguas (S. XVII-XVIII) y generalmente muy amplias, casi semicastillos, con instalaciones diversas, bien en el propio edificio o en edificios anejos con gran valor arquitectónico. Actualmente, estas masías han sido reconstruidas o reconvertidas en casas rurales, estando protegidas por su valor arquitectónico y cultural.
El Caserío Vasco
El **caserío vasco** es otro tipo de poblamiento disperso que aparece principalmente en Guipúzcoa, oriente de Vizcaya y ligeramente al norte de Álava.
Los caseríos vascos aparecen en el S. XVI, situándose en los montes. El monte como lugar más elevado y con pendiente (laderas de las sierras) y monte como superficie boscosa. En general, se hacen por los propios campesinos del mundo rural boscoso en oposición a la población de las villas. El caserío vasco es una residencia de las que llevan explotaciones medianas. Muchos caseríos son arrendados, pero históricamente los arrendamientos eran de más de una vida e incluso el arrendamiento se transmitía con la herencia. La particularidad del caserío vasco también reside en las costumbres: no se divide entre los herederos, solo lo recibe uno, pero no por primogenitura, ni con prevalencia del varón, sino que el casero elige al heredero y, de igual forma que el heredero catalán tiene sus privilegios, el vasco tiene una gran importancia social y está obligado a mantener al resto de sus hermanos. Sin embargo, al ser explotaciones medianas, muchos caseríos no podían mantener a todos los miembros de la familia, de ahí que de estas formas sociales derive la emigración. Algunos habitantes de los caseríos se iban al ejército, al clero o a la mar.
Adaptación y Evolución del Caserío Vasco
En la actualidad, el caserío vasco pervive adaptándose a las nuevas condiciones sociales, una de ellas: la industrialización. La expansión industrial de Vizcaya y Guipúzcoa generó una gran demanda de mano de obra y muchos de los trabajadores del campo se fueron hacia los núcleos industriales, aliviándose así la presión sobre la tierra e incluso en la actualidad tienen problemas para encontrar trabajadores. Una de las alternativas ha sido la de incluir repoblaciones forestales (pino), ya que tienen la ventaja de que apenas no se necesita mano de obra y en 15 años se talan. Este tipo de plantaciones permite obtener ingresos sin mano de obra.
Los caseríos, en algunas ocasiones, se han tenido que adaptar al sector turístico, como casas rurales o restaurantes.
En la actualidad, ser casero no es un privilegio, ya que los salarios son más bajos que los del sector terciario y la industria, y sobre todo porque las mujeres no quieren vivir en un caserío, sino en una residencia urbana. Hoy en día perviven los caseríos de las laderas de las montañas. Una de las características del caserío es que la fachada principal está en la fachada hastial, mientras que en Cantabria, la entrada principal se encuentra al otro lado. Este sistema de caseríos dispersos por el monte, se ha extendido también por Cantabria y Asturias, sin las connotaciones ni derecho del caserío vasco, pero sí como la forma de ocupación del espacio. Desde el S. XVIII se va extendiendo por los montes de Cantabria y Asturias. Este poblamiento responde a la privatización de los montes.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Quién hereda una masía catalana?
La masía catalana está sujeta a normas que impiden dividirla entre los descendientes, por lo que se hereda al primogénito.
¿Cómo se heredaba el caserío vasco?
No se dividía entre los herederos: solo lo recibía uno, elegido por el casero y no por primogenitura ni prevalencia del varón. El heredero debía mantener al resto de sus hermanos.
¿Por qué emigraban los habitantes de los caseríos?
Como eran explotaciones medianas, muchos caseríos no podían mantener a todos los miembros de la familia, así que algunos se iban al ejército, al clero o a la mar.
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