El Matrimonio de Nucha y Pedro: Vida y Secretos en Los Pazos

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La boda tuvo lugar en el mes de agosto. No faltó la comida, ni los regalos, ni los invitados. Gabriel, el hermano preferido de Nucha, le regaló una sortija, que se fue a unir a la que le pusieron en la iglesia.

La Ceremonia Nupcial y la Fiesta

Se casaron al anochecer, y después de la ceremonia se celebró una fiesta, un tanto íntima. Seria y solícita, la novia no paró de atender a los invitados ni un segundo, hasta que su padre la llevó a la cama nupcial, dejándola con un beso y sus felicitaciones, y allí la fue a encontrar don Pedro.

Preparativos en Los Pazos

Al día siguiente, el marqués fue a hablar con Julián, pues quería que lo dispusiera todo en Los Pazos para cuando él y su esposa llegaran. Le advirtió del carácter de Primitivo, y Julián marchó, contento por el nuevo enlace.

Mas al llegar, se encontró con un Primitivo servil y sumiso, que estuvo de acuerdo con los cambios que se propusieron y lo arregló todo para que cuando llegara la señora Marcelina lo encontrara todo de su agrado.

La Situación de Sabel

A Sabel la encontró como de costumbre, en la cocina, aunque sin ninguna compañía, y pensar en su partida le llevó a dar gracias a Dios. Y es que se quería casar con el gaitero de Naya, y como es costumbre, tendría que marchar con él a su nueva casa en breve. Pasaron los días tranquilos, y si bien es cierto que Sabel no marchaba, ya marcharía.

El Regreso a Los Pazos

En la ciudad, Pedro echaba de menos Los Pazos. Le fastidiaba la vida que llevaba y a menudo se peleaba con su suegro, que quería adocenarlo e instalarlo en Santiago. Así es que, cansado de peleas, marchó a Los Pazos con Nucha.

El Encuentro con Primitivo y la Noticia

Pararon a medio camino al ver a Primitivo, quien había venido a recibirlos con una yegua para el señor y una burra terca para su esposa. Esta le dijo a su marido que no le importaba llevar una mala burra, pero que en su estado no podía, y Pedro, al entender que estaba embarazada, le llevó una burra dócil y apacible.

La Vida en Los Pazos y el Incidente

Al llegar, a Pedro le molestó la presencia de Sabel, mas se pasó los días cuidando a Nucha con dulce amor, dando paseos y viendo como la imagen de tan dulce niña se llenaba de vida. El único incidente importante fue cuando Nucha descubrió a Perucho, pero lo tomó por ahijado de su marido, así que aunque el peligro estaba ahí, aún no era significativo.