Mecanismos de Regulación del Volumen Plasmático y su Relación con el Ejercicio
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Biología
Escrito el en
español con un tamaño de 3,01 KB
Regulación del Volumen Plasmático y su Influencia en la Tensión Arterial
Existen tres mecanismos principales de regulación del volumen plasmático que actúan de forma conjunta. Aunque influyen en la tensión arterial, no lo hacen de manera directa. Los dos primeros mecanismos pueden estar relacionados con el ejercicio físico, especialmente debido a la disminución del volumen plasmático causada por la sudoración durante el ejercicio prolongado o en condiciones ambientales extremas.
Primer Mecanismo: Respuesta a la Disminución del Volumen Plasmático
Cuando realizamos ejercicio, sudamos, y con el sudor perdemos líquido (agua y una pequeña cantidad de sales minerales). Esta pérdida de líquido reduce el volumen de sangre que llega a los riñones. Ante la disminución de la presión, los riñones liberan una sustancia llamada renina. La renina activa la angiotensina, un potente vasoconstrictor que aumenta la tensión arterial. Además, la renina estimula la corteza suprarrenal (la parte superior de las glándulas suprarrenales), que produce aldosterona. La aldosterona actúa reteniendo sodio y, como consecuencia, agua, lo que disminuye la producción de orina y ayuda a regular el volumen plasmático.
El cuerpo mantiene su equilibrio hídrico cuando la ingesta y la excreción de agua son iguales. Este mecanismo se activa cuando se pierde más agua de la que se ingiere.
Segundo Mecanismo: Respuesta Hipotalámica a la Disminución del Volumen Plasmático
Este mecanismo, que se activa en el hipotálamo, se desencadena por un proceso similar al anterior: la pérdida de líquido a través de la sudoración.
Se basa en el aumento de la presión osmótica de la sangre. La presión osmótica es la presión ejercida por la concentración de proteínas en un líquido. Cuando perdemos líquido, la sangre se vuelve más concentrada (más densa), disminuyendo la proporción de plasma en relación con las células sanguíneas. Este fenómeno se conoce como hemoconcentración. La disminución de la presión estimula la parte posterior de la hipófisis, que libera la hormona ADH (Hormona Antidiurética). La ADH actúa en los riñones, promoviendo la reabsorción de agua hacia la sangre, lo que aumenta el volumen plasmático.
Tercer Mecanismo: Respuesta al Exceso de Volumen Plasmático
Aunque no está directamente relacionado con el ejercicio, este tercer mecanismo complementa a los anteriores. Se activa ante un estímulo opuesto: un exceso de volumen plasmático. Este exceso distiende las aurículas del corazón, las cuales liberan PNA (Péptido Natriurético Auricular). El PNA es una pequeña proteína que promueve la eliminación de sodio y, por consiguiente, de agua a través de los riñones.
En conjunto, y mediante su interacción, estos tres mecanismos constituyen el sistema básico de control del volumen plasmático.