Neolítico, Edad de los Metales, Fenicios, Griegos e Indoeuropeos: Transformaciones y Legado
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El Neolítico (5500-3000 a.C.): La Revolución Agrícola
El Neolítico, entre el 5500 y el 3000 a.C., marcó una revolución en la forma de vida humana. Se abandonó el modelo nómada para adoptar un estilo de vida sedentario, gracias al desarrollo de la agricultura. Esta transformación conllevó la especialización profesional: cada persona se dedicaba a una labor específica. Surgieron las aldeas, ubicadas principalmente a orillas de los ríos para facilitar el riego y el acceso al agua.
Se innovó con la piedra pulimentada, creando hachas para talar árboles y herramientas para la recolección de cereales. También se desarrollaron la cerámica, los tejidos y, hacia el final del Neolítico, aparecieron los primeros objetos de cobre. Se cultivaban cereales como el trigo, además de guisantes, entre otros. Los primeros animales domesticados incluyeron la vaca y el perro.
La Edad de los Metales (3000-2000 a.C.): Jerarquización y Avances
La Edad de los Metales (3000-2000 a.C.) presenció la aparición de las clases sociales. Aunque inicialmente no había evidencias claras de ricos y pobres, la acumulación de excedentes de alimentos y otros productos para periodos de escasez o para el comercio generó un sentimiento de protección y el temor al robo. Esto condujo a la aparición de los primeros soldados primitivos, encargados de proteger las posesiones, y al establecimiento de un jefe con mayor autoridad. Así comenzó la jerarquización social, con diferencias económicas y de poder entre las personas. Incluso se ha sugerido la existencia de esclavitud.
Estas diferencias se reflejaban en las tumbas, algunas con mejores condiciones que otras. En el segundo milenio a.C., se introdujo el bronce y comenzaron a construirse las primeras calles. En el noroeste peninsular, se desarrolló la cultura de los castros: poblados con casas de forma circular, ubicados en rutas estratégicas, como las que conectaban con las Islas Británicas.
Los Fenicios (1100 a.C.): Comercio y Colonización
Los Fenicios, a partir del 1100 a.C., provenían del Mediterráneo oriental (actual Líbano, Palestina, Israel, etc.). La escasez de tierras para la ganadería en su territorio los impulsó a dedicarse al comercio. Transportaban y comerciaban productos de un lugar a otro, buscando oportunidades de negocio. Fundaron colonias costeras, territorios administrados por potencias extranjeras, cerca de sus ciudades nativas. Su principal interés eran los metales, muy demandados en la época.
En el siglo IV a.C., los persas invadieron sus territorios, interrumpiendo su actividad comercial. Los cartagineses tomaron el relevo, hasta que, a finales del siglo III a.C., fueron sustituidos por los romanos. Los fenicios introdujeron importantes innovaciones, como las monedas, el alfabeto, la metalurgia del hierro y la fabricación de la púrpura.
Los Griegos (600 a.C.): Cultura y Democracia
Los Griegos, desde el 600 a.C., denominaban Hélade al territorio que ocupaban. Adoptaron y desarrollaron la cultura de la isla de Creta. Vivían en un país montañoso, con tierras poco fértiles, lo que los llevó, al igual que los fenicios, a dedicarse al comercio y a fundar colonias. También cultivaban la vid, utilizaban el arado y producían bienes de lujo, como la cerámica. Su legado incluye el pensamiento occidental y la democracia, entre otros aportes fundamentales.
Los Indoeuropeos (1000 a.C.): Migraciones y Campos de Urnas
Los Indoeuropeos, alrededor del 1000 a.C., eran pueblos que habitaban el oeste de Asia y Europa. No poseían una cultura altamente desarrollada. Emigraron en busca de mejores condiciones y se establecieron en diversas regiones. Una vez asentados, se integraron con culturas locales, como la de los castros (viviendas de una sola habitación). Los campos de urnas eran cementerios formados por numerosas fosas, donde se enterraban vasijas de cerámica con las cenizas de los difuntos, cubiertas con piedras.