El oráculo de Delfos: historia, rituales y significado en la antigua Grecia

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El oráculo de Delfos

Existían también algunos lugares especialmente venerados por todos los griegos, como los santuarios de adivinación. Entre ellos tenía especial relevancia el de Zeus en Dodona y, por encima de todos, el oráculo de Delfos.

El lugar y el santuario

Delfos es un lugar impresionante. Éste estaba presidido por el monte Parnaso. Sus alrededores estaban agradablemente sombreados por numerosos olivos que descendían por la ladera donde se encontraba el santuario.

El mito de Pitón y Apolo

El dios Apolo había arrebatado el lugar a un dragón llamado Pitón tras una dura lucha en la que las flechas del dios se mostraron superiores a los poderes de aquel. La piel del dragón estaba bajo un trípode en una pequeña habitación del templo que, en honor a Apolo, se erigió en la parte alta del santuario.

La vía sagrada y las ofrendas

La vía sagrada, que subía en zigzag, debía de maravillar al viajero que llegaba a Delfos; pasaba ante las ofrendas que las ciudades habían ofrecido al dios. Estas ofrendas o tesoros se hallaban depositadas en pequeños cubículos con forma de templos en miniatura. Un estadio e incluso un teatro se habían construido más arriba del templo.

Rituales de consulta

Cuando el viajero llegaba ante el templo de Apolo, lo recibían los sacerdotes. Le vestían con una túnica blanca, símbolo de pureza, y preguntaban al dios si quería responder a las preguntas del viajero. Entonces echaban un cuenco de agua fría sobre una cabra: si el animal temblaba, era señal de que Apolo deseaba contestar al demandante.

  • Recepción: Los sacerdotes recibían al consultante y le proporcionaban la túnica blanca.
  • Consulta al dios: Se interpelaba a Apolo para saber si quería responder.
  • Prueba con la cabra: Se echaba agua fría sobre una cabra; el temblor del animal indicaba la voluntad del dios.

La Pitonisa y la emisión del oráculo

Los sacerdotes llevaban la pregunta a la pitonisa. Esta se sentaba en una habitación del templo, a solas, sobre el trípode sagrado. Allí masticaba hojas de laurel, planta consagrada a Apolo, e inhalaba gases que salían por una grieta del suelo. Al cabo de un rato, Apolo hablaba por su boca, usando a la Pitia como médium. Los sacerdotes tomaban nota de lo que decía, lo adornaban en verso y se lo daban al cliente.

Reputación y legado

Si bien se conocen algunas respuestas famosas por su ambigüedad, la fama del oráculo se sustentó en que dio muchas respuestas acertadas, lo que le valió un amplio prestigio en el mundo helénico.

Notas finales

El oráculo de Delfos combina mito, ritual y religión pública: su influencia política, social y cultural atraviesa gran parte de la historia de la antigua Grecia.