Organización Social y Política: De Platón a Aristóteles

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 4,72 KB

Organización Social y Política: De Platón a Aristóteles

1. Introducción

1.1. Sociedad y Estado

El hombre es un producto de la sociedad en la que vive, pero la propia sociedad es un producto de las decisiones humanas. Las sociedades variarán a lo largo del tiempo. Hay dos modelos básicos de organización social:

  • Las primitivas sociedades tribales: compuestas por un escaso número de miembros que emplean una tecnología rudimentaria y poseen una economía de subsistencia.
  • Las más modernas sociedades con Estado: cuentan con instituciones que administran el poder político y en las que aparecen grupos diferenciados.

1.2. Modos de legitimación del poder político

Con la aparición del Estado surgen nuevas relaciones de poder en el seno de las sociedades. Las leyes salen del Estado, y el Estado tiene el derecho de castigar a quienes las incumplan, así que los que ocupen el poder del Estado tienen una enorme capacidad de decisión sobre las vidas de los individuos y de la sociedad en su conjunto. El poder político está legitimado en función de dos tipos de criterios:

  1. En función de su origen: en la Edad Media el poder era legítimo porque procedía de Dios; ahora el poder es legítimo si procede del pueblo.
  2. En función de los fines que desarrolle: en algunos casos, el poder aparece doblemente legitimado en función del origen de sus fines.

2. La justicia como finalidad del Estado: Platón

2.1. Introducción

Para algunos de los grandes pensadores políticos, la función principal del Estado sería realizar la justicia. Las discrepancias surgen cuando se trata de aclarar qué se entiende por justicia. La justicia de Platón es entendida como orden o armonía social.

2.2. La justicia como virtud del alma

Platón sostiene que el hombre es un compuesto de cuerpo y alma. El alma humana consta de tres partes:

  • La parte racional: en la que reside la facultad del conocimiento.
  • La parte irascible o volitiva: donde reside la ambición y la voluntad.
  • La parte concupiscible o apetitiva: donde residen los deseos.

A cada una de estas partes del alma corresponde un tipo de virtud. La sabiduría o prudencia es la virtud propia del alma racional; la fortaleza o el valor es la virtud propia de la parte irascible del alma; y la templanza es la virtud propia de la parte apetitiva del alma.

Según Platón, se da la justicia cuando cada parte del alma cumple con su virtud específica, lo que implica que la parte irascible y concupiscible del alma se dejen guiar por la parte racional.

2.3. La justicia como orden social

Según Platón, en todo Estado podemos diferenciar tres estamentos básicos con funciones específicas cada uno. Son:

  1. Los gobernantes-filósofos: serán los encargados de dirigir a los ciudadanos, y deben ser elegidos de entre los modelos más sabios y prudentes.
  2. Los guerreros-guardianes: serán los encargados de defender a los ciudadanos de sus enemigos y serán elegidos entre los ciudadanos más fuertes y valerosos.
  3. Los productores: serán los encargados de producir los bienes necesarios para la vida de toda la población y tendrán como virtud característica la templanza.

Cuando cada uno de estos estamentos cumpla con su virtud específica, habrá una perfecta armonía social, así que encontraremos la justicia.

3. El bien común como finalidad del Estado: Aristóteles

3.1. Introducción

Para muchas teorías políticas, el objetivo del Estado es encabezar el bien común. El desacuerdo aparece cuando se trata de aclarar qué se entiende por bien común, bienestar o felicidad, y qué por ciudadano.

3.2. Aristóteles: ética y política

La ética de Aristóteles considera que el fin último que buscan los seres humanos es la felicidad, que se alcanza a través de la práctica de las virtudes intelectuales y morales. Los hombres solo pueden encontrar en comunidad aquellas necesidades básicas que les permitan dedicar su ocio a la práctica de las virtudes. Aristóteles dice que el hombre es un ser nacido para vivir en comunidad. La naturaleza social del hombre le lleva a agruparse en familias, aldeas y Estados. No todos los seres humanos pueden alcanzar ese estado, sólo los ciudadanos. Allí solo eran considerados ciudadanos los varones, libres, naturales de la polis. Aristóteles consideraba que es necesaria la esclavitud y que la mujer quedaría limitada al cuidado de la familia.