Península Ibérica Antigua: Conquista Romana, Cartago y Reinos de Taifas en Al-Ándalus
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Hispania Romana: La Conquista y Organización Territorial
La ocupación romana de la Península Ibérica se produjo en tres fases principales:
- 1ª Fase: Ocupación de la Costa Mediterránea (218 - 170 a.C.)
- 2ª Fase: Conquista de la Meseta (Guerras Celtibéricas y Lusitanas) (170 - 29 a.C.)
- 3ª Fase: Guerras Cántabras (29 - 19 a.C.)
Inicialmente, el territorio se dividió en Hispania Citerior (que abarcaba el este y noroeste) e Hispania Ulterior. Doscientos años después, el emperador Augusto dividió la Hispania Ulterior en dos nuevas provincias. Posteriormente, el emperador Caracalla desgajó la Tarraconense en dos. Más tarde, se creó la Cartaginense, también dividida. Las Islas Baleares pasaron a ser la provincia de Balearica, y el norte de África se integró como Mauritania Tingitana. En total, Hispania llegó a componerse de siete provincias.
Cartago: Presencia y Declive en la Península Ibérica
Los cartagineses fueron un pueblo que estableció importantes colonias en la Península Ibérica. Su origen se encuentra en la antigua ciudad fenicia de Tiro. Su régimen político era de carácter oligárquico.
Su entrada en Iberia comenzó en el año 654 a.C. El enfrentamiento más importante entre cartagineses y griegos fue la Batalla de Alalia, que permitió a los cartagineses controlar la España meridional, Sicilia y Cerdeña. La ciudad más importante que fundaron en la península fue Cartago Nova (la actual Cartagena).
El Imperio Cartaginés se mantuvo fuerte durante los siglos V, IV y III a.C. Sin embargo, la Primera Guerra Púnica (264-241 a.C.) resultó en la pérdida de Córcega, Cerdeña y Sicilia para Cartago. En la Segunda Guerra Púnica, liderada por Aníbal, los cartagineses destruyeron la ciudad de Sagunto y llevaron la guerra directamente a Italia. No obstante, la decisiva derrota infligida por el general romano Escipión el Africano eliminó la presencia cartaginesa en la península y facilitó la entrada definitiva de los romanos.
Los Reinos de Taifas: Fragmentación y Resistencia en Al-Ándalus
El término Reinos de Taifas designa a los reinos musulmanes autónomos que se constituyeron a raíz de la desaparición del Califato de Córdoba en el año 1031. Al-Ándalus se dividió entonces en numerosas unidades políticas independientes.
En el interior de Al-Ándalus, surgieron reinos dirigidos por poderosas familias andalusíes. En un principio, la división fue muy acusada, pero poco a poco los reinos más fuertes fueron absorbiendo a los más débiles. Por otro lado, los príncipes cristianos del norte se beneficiaron enormemente de esta división, exigiendo tributos conocidos como las parias a los reinos taifas.
La Conquista de Toledo por Alfonso VI en 1085 marcó un punto de inflexión. En respuesta, los almorávides, un imperio bereber del norte de África, derrotaron al rey castellano en la Batalla de Sagrajas (1086). Cuatro años después, los almorávides incorporaron los reinos de taifas a su imperio en Al-Ándalus.
En 1145, con la destrucción del poder almorávide por los almohades, aparecieron los segundos reinos de taifas. Más tarde, al hundirse el poder almohade tras la Batalla de Las Navas de Tolosa (1212), surgieron los terceros reinos de taifas, coincidiendo con un gran avance cristiano en la Reconquista.
Almanzor: El Caudillo de Al-Ándalus
Almanzor (Abu Ámir Muhammad ibn Abi Ámir al-Ma'afiri) nació en la actual Málaga en el año 940 d.C. Desde un principio, demostró una gran ambición y habilidad política.
Ayudado por diversas alianzas, fue ascendiendo en la corte hasta participar activamente en la subida al trono del califa Hisham II, momento en el que se hizo con el control efectivo del califato. Su mayor problema era el origen ilegal de su poder, ya que la verdadera autoridad legítima residía en el califa.
Almanzor murió en el año 1002. A pesar de su intento de que su segundo hijo, Abd al-Malik al-Muzaffar, subiera al trono y mantuviera su legado, su muerte provocó una devastadora guerra civil (la Fitna) que llevó al colapso y hundimiento definitivo del Califato de Córdoba.