Positivismo, Evolucionismo y Determinismo: Fundamentos y Críticas en la Metodología Histórica

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POSITIVISMO: La Búsqueda de Leyes Naturales

El Positivismo es una corriente filosófica que sirve de raíz al historicismo, aunque metodológicamente difiere de este. El término, acuñado por Auguste Comte, hace referencia a la necesidad de ceñirse a lo positivo, es decir, a aquello que se puede positivar y verificar. Se fundamenta en la búsqueda de leyes naturales, de modo que todo hecho debe tener causas, consecuencias y leyes de movimiento.

Hippolyte Taine (1828-1892) y la Explicación de los Fenómenos

Para Taine, la principal tarea del historiador es buscar explicaciones a los fenómenos que ocurrieron (cómo, cuándo, por qué). Taine define el estilo como la suma de la fusión de una serie de peculiaridades de una escuela con las de un país o época, tendiendo a lo sociocultural. A diferencia de los filólogos, que dependían de la voluntad propia, para Taine la obra nunca debe ser considerada como algo aislado, sino que posee un contexto que debe ser estudiado a través de tres factores determinantes:

  • El hombre (factores psicológicos y biológicos).
  • El medio (factores geográficos y sociales).
  • La raza (factores hereditarios).

A partir de estos elementos, Taine elabora una serie de leyes para conseguir prever el desarrollo del arte, comprenderlo y alcanzar la predictibilidad, lo que él denomina leyes de coherencia.

EVOLUCIONISMO: El Positivismo Llevado al Extremo

El Evolucionismo es la aplicación del positivismo a su extremo, adoptando las leyes de la ciencia que postulan la existencia de la evolución y la tendencia a la perfección. Esta corriente se caracteriza por una concepción lineal y progresiva de la historia y el arte.

Críticas y Fallos del Evolucionismo

El Evolucionismo presenta fallos inherentes, además de darle excesiva importancia al aspecto material. Entre sus principales críticas se encuentran:

  • Tomar algo simultáneo como sucesivo.
  • Afirmar que bajo condiciones iguales se reacciona de la misma forma.
  • Tendencia a identificar el arte de un país en un momento específico como una característica general.
  • Confusión de lo que es lógico con lo cronológico.
  • Forzar la búsqueda de antecedentes de cambios.

CORRIENTES CRÍTICAS Y DISCREPANTES

DETERMINISMO

Los deterministas discrepan del positivismo al argumentar que este no tiene en cuenta los factores físicos que ellos consideran determinantes. Sostienen que la obra es influida por el hombre, pero el hombre, a su vez, está influido por esos factores físicos, otorgando demasiada preeminencia a este factor.

DESCRIPTIVISMO

El Descriptivismo, cuyo máximo representante es René Huyghe, intenta llevar el positivismo a su época, siendo deudor de esa corriente. Sin embargo, introduce elementos diacrónicos y sincrónicos. Partiendo de la base de lo social, al igual que el positivismo, compara constantemente diferentes épocas y lugares geográficos.

Émile Zola (1849-1902): La Libertad Humana

Zola, positivista como Taine, le reprocha a este último pretender encontrar leyes naturales y universales que rigen el arte y el espíritu humano. Zola también parte de lo social como factor condicionante, pero defiende que el ser humano es libre y puede contradecir las leyes. Considera que Taine utiliza un método simplista al no recoger la variedad y riqueza del espíritu humano.

Wilhelm Dilthey (1833-1911): La Ciencia del Espíritu

Dilthey reacciona contra el positivismo. Argumenta que toda la corriente, que proviene de Kant, adolece de la falta de un desarrollo sólido de la ciencia del espíritu. Por lo tanto, sus sucesiones tampoco lo tienen, dejando muchos interrogantes. Al tratar temas de arte, quedan muchas dudas debido a la falta de un bagaje teórico que no existe. Dilthey sostiene que las leyes de la ciencia natural no pueden ser aplicadas a algo que puede ser relativo, como las humanidades.