Preludio de la Guerra Civil Española: Contexto Político y Social

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Preludio de la Guerra Civil Española

Los militares sublevados en julio de 1936 justificaron su acción para salvar a España de una dictadura comunista que, según ellos, llegaría con la ayuda de la masonería. Presentaron la acción militar como un movimiento nacional inevitable, argumentando que España corría el riesgo de una revolución. Sin embargo, dicho planteamiento no se ajusta a la verdad, ya que las relaciones entre los comunistas y la masonería para conspirar nunca existieron.

Por otro lado, también se puede destacar el claro deterioro del orden público, ya que los gobiernos no supieron hacer frente a esa situación. Esto acabó generando una profunda división ideológica y social en el país.

Gobiernos del Frente Popular

Tras las elecciones, Alcalá-Zamora, presidente de la República, encargó a Manuel Azaña la formación de un gobierno. Este aplicó el programa del Frente Popular, que incluía:

  • Continuación de la reforma agraria.
  • Desarrollo de la educación.
  • Amnistía política.
  • Restablecimiento de la Generalitat de Cataluña y los estatutos de autonomía gallego y vasco.

Alcalá-Zamora fue destituido de su cargo y lo sustituyó Manuel Azaña como presidente de la República. Como presidente del gobierno, asumió Casares Quiroga. Estos dos líderes no supieron mantener el orden público, lo que causó un desorden que se manifestó en:

  • Violencia en el campo (huelgas y ocupaciones de tierra), así como descontento en la ciudad.
  • Ataques a instituciones religiosas y quema de conventos.
  • Atentados políticos protagonizados por falangistas-monárquicos y anarquistas-comunistas.

El más importante de estos atentados fue el que acabó con la vida de Calvo Sotelo, un suceso que fue investigado por la Guardia de Asalto.

Radicalización Social y Política

La sociedad y la política españolas experimentaron una notable radicalización:

  • La Derecha: Se produjeron numerosos ataques violentos tanto por parte de la Falange como de las JONS. Esto provocó la persecución del partido y la encarcelación de su líder, José Antonio Primo de Rivera.
  • La Izquierda: También se observó una radicalización tanto en sectores del PSOE como de la CNT. En el PSOE, existía una división entre el sector más radical, liderado por Largo Caballero, y el sector moderado, liderado por Indalecio Prieto. La CNT, por su parte, confirmó su posición revolucionaria.

La Conspiración Militar

Tras la proclamación de la República, algunos militares mostraron su desacuerdo. El golpe de Estado del general Sanjurjo en 1932 es un claro ejemplo de ello. Otras conspiraciones contra la República continuaron, intensificándose tras las elecciones que dieron la victoria al Frente Popular, momento en el que el general Franco llegó a declarar el estado de guerra.

El gobierno percibió esta situación como peligrosa y, para asegurar la lealtad, mantuvo en las capitanías generales a los mandos fieles a la República, mientras trasladaba a capitanías menos importantes o insulares a aquellos de los que se sospechaba falta de lealtad. Este fue el caso del General Franco, destinado a Canarias; Manuel Goded, destinado a Mallorca; y el General Mola (del que inicialmente no se sospechaba), destinado a Pamplona.

A medida que las conspiraciones continuaron, la que más peso adquirió fue la del General Mola. Esta obtuvo la confianza de todos los bandos antirrepublicanos y pretendía una acción rápida y violenta para conseguir sus propósitos. En el contexto de esta escalada de tensión, fue asesinado Calvo Sotelo, y Franco fue trasladado de Canarias a Marruecos, punto clave para el inicio de la sublevación.