Principio de igualdad en el constitucionalismo: de la igualdad formal a la igualdad real

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Resumen

El texto explica el origen del principio de igualdad en el constitucionalismo, consagrado en el artículo 6 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y recogido en la Constitución francesa de 1791. Después analiza sus limitaciones y su evolución a lo largo del siglo XX hacia una igualdad material que supere las desigualdades personales y socioeconómicas.

Puntos clave

  • El principio de igualdad se consagró en el artículo 6 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, integrada en el preámbulo de la Constitución francesa de 1791.
  • Su primera formulación exigía una única ley aplicable a todos los ciudadanos, evitando los regímenes jurídicos diferenciados del Antiguo Régimen según el estamento.
  • La igualdad ante la ley (igualdad formal) no garantizaba por sí sola una igualdad real, porque no aseguraba que el contenido de la ley fuera igualitario.
  • A lo largo del siglo XX el principio evoluciona hacia la igualdad material, que exige leyes que superen desigualdades personales y socioeconómicas.
  • La igualdad material busca garantizar la igualdad de oportunidades para desarrollar la personalidad, construir la vida y participar en la vida política y social.

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1. Surgimiento y Evolución del Principio de Igualdad en el Constitucionalismo

El principio de igualdad fue consagrado en el artículo 6 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, Declaración que se integró en el preámbulo en la Constitución francesa de 1791. Pues bien, el artículo 6 establece que la ley debe ser la misma para todos. Como todos los ciudadanos son iguales ante ella, todos son igualmente admisibles en toda dignidad, cargo o empleo públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que la de sus virtudes y sus talentos.

Esta enunciación sólo establecía que debía haber una única ley aplicable a todos los ciudadanos. Lo que se pretendía era evitar la multiplicidad de regímenes jurídicos que resultaban aplicables a cada individuo dependiendo de que fuese campesino, noble, clérigo… Y es que en el Antiguo Régimen, los privilegios por razón de nacimiento o integración en un determinado estamento eran inmensos, habiendo enormes diferencias en cuanto a las penas.

Por ello, la instauración de un principio de igualdad constituyó un indudable avance que dio lugar a la erradicación de los viejos privilegios y, además, benefició a la burguesía, clase social rica, pero que se veía limitada para aumentar su influencia y poder.

Ahora bien, la anterior enunciación distaba mucho de ser plenamente justa y de garantizar una igualdad real entre los ciudadanos. Y ello era así porque sólo garantizaba la aplicación de una misma ley a todo el mundo, pero no que dicha ley tuviese un contenido que asegurase una igualdad real entre las personas.

Es por ello que a lo largo del siglo XX el principio de igualdad experimenta una clara evolución, según la cual el contenido de dicha ley debe promover una igualdad real y efectiva, debe procurar la superación de las desigualdades personales y socioeconómicas para desarrollarse como individuos, lograr una vida digna…

Por consiguiente, el principio de igualdad irá avanzando desde la mera exigencia de igualdad ante la ley concebida como la aplicación de una misma ley a todos los ciudadanos (igualdad formal) a la exigencia de que la ley tenga un contenido adecuado para garantizar una igualdad real a todos los ciudadanos, superando las desigualdades personales o socioeconómicas que priven al ciudadano de una igualdad de oportunidades real a la hora de desarrollar su personalidad, construir su vida y participar en la realidad política y social de su país (igualdad material).

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Preguntas frecuentes

¿Qué establecía el artículo 6 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano?

Establecía que la ley debe ser la misma para todos y que todos los ciudadanos son igualmente admisibles en los cargos y empleos públicos según sus capacidades, sin más distinción que sus virtudes y talentos.

¿Cuál es la diferencia entre igualdad formal e igualdad material?

La igualdad formal consiste en aplicar la misma ley a todos los ciudadanos. La igualdad material exige que el contenido de la ley promueva una igualdad real, superando desigualdades personales o socioeconómicas.

¿Por qué la igualdad ante la ley no bastaba para lograr una igualdad real?

Porque garantizaba solo la aplicación de una misma ley a todos, pero no que dicha ley tuviera un contenido que asegurara una igualdad real entre las personas.

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Test

1. ¿En qué artículo de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano se consagró el principio de igualdad?
2. ¿Qué regímenes buscaba evitar la primera formulación del principio de igualdad?
3. ¿Qué beneficio principal supuso la instauración del principio de igualdad?
4. ¿Qué se exige en la igualdad material?
5. ¿Cuándo se produce la evolución hacia la igualdad real según el texto?
6. ¿Por qué la igualdad formal resultaba insuficiente?

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