Protocolos Técnicos para la Conservación y Preparación de Muestras en Laboratorio
Conservación de Muestras
Para garantizar la integridad de las muestras, se deben seguir los siguientes protocolos:
- Reducción de riesgos: Minimizar la alteración de la muestra por contacto con la atmósfera, absorción y oxidación.
- Protección ambiental: Evitar la exposición directa a la luz, al aire y reducir al mínimo su manipulación.
- Tratamiento de sólidos y líquidos: Mantener los sólidos secos eliminando el agua mediante estufa; el tratamiento de los líquidos dependerá de la naturaleza de la muestra.
- Muestras biológicas: Congelar en nitrógeno líquido o aplicar procesos de liofilización (secado a vacío a temperaturas muy bajas).
Recomendaciones para el almacenamiento prolongado
Para conservar las muestras durante periodos extensos en sus recipientes, se recomienda:
- Reducir al mínimo el aire en el espacio libre del recipiente.
- Utilizar materiales hidrófobos.
- Asegurar que la superficie del recipiente sea lisa y no porosa.
Preparación del Material y Equipos de Muestreo
El paso previo a cualquier procedimiento de muestreo consiste en la puesta a punto de los materiales y equipos. Los pasos a seguir son:
- Gestión documental: Preparación de manuales de procedimiento, boletines de registro, etiquetas, mapas y croquis.
- Revisión técnica: Comprobación del funcionamiento de equipos, estado de baterías y disponibilidad de reactivos (patrones de calibración, soluciones de limpieza, filtros, etc.).
- Limpieza y descontaminación: El procedimiento debe evitar la contaminación cruzada para no alterar los resultados. Se recomienda el uso de detergentes, soluciones ácidas (clorhídrico y nítrico) y enjuagues finales con agua desionizada.
Requisitos de los equipos de muestreo
- Diseño ergonómico: Los instrumentos deben ser lisos, libres de asperezas y con esquinas redondeadas para facilitar su limpieza.
- Condiciones de uso: Los elementos deben estar limpios y secos; en caso de ensayos microbiológicos, deben estar estrictamente estériles.
- Recipientes: Deben ser de material no tóxico, impermeable y con cierre hermético (frascos de vidrio/plástico de boca ancha o bolsas desechables).
- Capacidad y durabilidad: La capacidad debe ser adecuada para la unidad de muestra requerida. Los recipientes reutilizables deben soportar ciclos de esterilización repetidos.