Repoblación y ascenso de los Trastámara en la Península Ibérica
Resumen
El texto explica los sistemas de repoblación cristiana en la Marca Hispánica y en los distintos reinos peninsulares, como la aprisio, los repartimientos, la presura y las repoblaciones concejiles. Después describe el ascenso de la dinastía Trastámara en Castilla, Aragón y Navarra durante la Baja Edad Media, con sus conflictos sucesorios y nobiliarios.
Puntos clave
- La aprisio otorgaba la propiedad de la tierra a quien la trabajase.
- En Aragón, la nobleza formó grandes dominios trabajados por población mudéjar a cambio de tributos.
- En Valencia y Murcia se usó el sistema de repartimientos, cesión de tierras entre quienes participaron en la conquista.
- En Castilla, al sur del Duero, la repoblación concejil repartía tierras entre campesinos libres.
- En 1366 Enrique II de Trastámara se proclamó rey de Castilla y en 1369 derrotó a Pedro I en la batalla de Montiel.
- El Compromiso de Caspe (1412) resolvió la sucesión en Aragón a favor de Fernando I de Trastámara.
- En Navarra, la guerra entre agramonteses y beamonteses debilitó el reino y facilitó su anexión a Castilla en 1515.
La expansión de los cristianos vino acompañada de un proceso de repoblación en la Marca Hispánica. El sistema dominante fue la aprisio que otorgaba la propiedad de la tierra a quien la trabajase. Este proceso se realizó con distintas fórmulas:
Repoblación en los Reinos Peninsulares
Aragón
En el valle del Ebro, la participación de la nobleza en la conquista determinó la constitución de grandes dominios nobiliarios, que eran trabajados por la población mudéjar a cambio de tributos.
Valencia y Murcia
El sistema de repoblación más habitual fue el de los repartimientos, que suponía la cesión de tierras entre quienes hubieran participado en la conquista.
Castilla
En el valle del Duero, la repoblación se hizo mediante el sistema de presura, similar a la aprisio, mientras que al sur del Duero se siguió la fórmula de repoblación concejil, por la que las tierras eran administradas por concejos, que repartían la tierra entre campesinos libres.
En los valles del Tajo y el Guadiana, la ocupación del territorio se realizó con la participación de las órdenes militares de Calatrava y Alcántara, que terminaron controlando grandes extensiones de tierras trabajadas por colonos. Por último, en el valle del Guadalquivir fue la nobleza la que atesoró grandes posesiones adquiridas por la fórmula del repartimiento.
El Ascenso de la Dinastía Trastámara
En la Baja Edad Media, se impuso en los reinos peninsulares el dominio de la dinastía Trastámara. Su ascenso fue el resultado de intensos conflictos nobiliarios y sucesorios en los distintos reinos peninsulares.
Castilla
En 1350 ascendió al trono Pedro I, quien buscó el respaldo de las ciudades para reducir el poder de la nobleza castellana. Con el apoyo de ciertos sectores nobiliarios, en 1366 se proclamó rey su hermanastro, Enrique II de Trastámara, llamado el de las Mercedes debido a las concesiones que tuvo que realizar a favor de sus partidarios. Inmediatamente se desencadenó una guerra civil, enmarcada en la Guerra de los Cien Años, en la que Pedro I contó con el apoyo de Inglaterra y Enrique II, con el de Francia. Finalmente, en 1369 las tropas de Enrique II derrotaron a las de Pedro I en la batalla de Montiel.
Aragón
El ascenso al trono de Fernando I de Trastámara vino propiciado por la muerte sin descendencia de Martín I en 1412. Esto abrió un conflicto entre el propio Fernando y Jaime de Urgel, que fue resuelto a favor de Fernando tras la firma del Compromiso de Caspe (1412). El nuevo rey encontró la oposición inicial catalana; si bien el juramento de los usos y costumbres catalanes, en las Cortes de 1413 le permitieron convertirse en conde de Barcelona.
Navarra
El matrimonio de Blanca I de Navarra con Juan II de Aragón propició la irrupción de la dinastía Trastámara en el reino navarro. Al morir la reina, Juan II despojó de los derechos dinásticos a su hijo Carlos, príncipe de Viana, a favor de su hija, Leonor. Este hecho provocó una guerra civil entre los partidarios de Leonor, llamados agramonteses y que estaban fundamentalmente compuestos por hidalgos y propietarios de las zonas de montaña, y los favorables a Carlos, denominados beamonteses, más fuertes en la Ribera y formados por miembros de la nobleza. La guerra se prolongó hasta el siglo XVI y debilitó al reino navarro, hecho aprovechado por Fernando el Católico para invadir el territorio y anexionarlo a Castilla en 1515. La guerra navarra también tuvo reflejo en Cataluña, donde desembocó en un conflicto civil entre la aristocracia urbana llamada la Biga, y el campesinado y los grupos más humildes, la Busca.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué fue el Compromiso de Caspe?
Fue el acuerdo de 1412 que resolvió el conflicto sucesorio tras la muerte sin descendencia de Martín I, y que otorgó el trono aragonés a Fernando I de Trastámara frente a Jaime de Urgel.
¿Por qué se llamó Enrique II 'de las Mercedes'?
Se le llamó así por las concesiones que tuvo que hacer a favor de sus partidarios para conseguir su apoyo durante la guerra civil castellana.
¿Quiénes eran los agramonteses y los beamonteses?
Los agramonteses apoyaban a Leonor y estaban formados por hidalgos y propietarios de montaña, mientras que los beamonteses apoyaban a Carlos, príncipe de Viana, y eran nobles de la Ribera.
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