Revolución Francesa: Caída de Robespierre, el Directorio y el Ascenso de Napoleón

Historia4,19 KB

Implantó el culto al Ser Supremo, en reemplazo del culto católico que fue abolido. Dictó algunas medidas con tendencia a mejorar la situación popular, pero que no dieron mayores resultados. Por último, el 22 de junio de 1794, promulgó una ley que permitió al Tribunal Revolucionario condenar sin necesidad de pruebas y solo por convicción moral; esta ley tuvo el triste efecto de enviar, en solo dos meses, a más de 1300 personas al cadalso, únicamente en la ciudad de París.

Frente a estos hechos, que desvirtuaban la esencia revolucionaria, Robespierre fue perdiendo su ascendencia en la Asamblea de la Convención. Por ello, el 9 de Termidor (27 de julio de 1794) fue atacado en la sala de sesiones y, declarado fuera de la ley, se le guillotinó al día siguiente, a pesar del intento de defensa que le hizo la Comuna de París.

Obras de la Convención Nacional

La Convención Nacional duró tres años. Durante este periodo, no obstante la serie de dificultades que encontró, realizó una obra realmente prodigiosa:

En el Exterior

  • Venció a las potencias extranjeras.
  • Ensanchó los territorios de Francia hasta la cuenca del Rin.

En el Interior

  • Creó el Libro de la Deuda Pública.
  • Implantó el Sistema Métrico Decimal.
  • Redactó la Constitución de 1793, que no entró en funciones.
  • Reorganizó la enseñanza con base en:
    • Su carácter obligatorio y gratuito de la educación.
    • La creación de escuelas de medicina, ingeniería y una politécnica.
  • Creó el Instituto Nacional de Ciencias y Artes.
  • Creó el Conservatorio Nacional de Música.
  • Fundó la Escuela Normal Superior.

El Directorio (1795 - 1799)

Hacia fines de 1795 y a los gritos de «¡Viva la República!», la Convención se disolvió. Previamente, había promulgado la Constitución del Año III (1795), que fue la primera, en el orden republicano, que se aplicó en Francia. Esta Constitución creó un Poder Ejecutivo, confiado a un Consejo de cinco miembros llamado Directorio, y un Poder Legislativo, integrado por las Cámaras de los Quinientos y la de los Ancianos. Los Quinientos preparaban las leyes; los Ancianos las aprobaban o rechazaban.

El régimen del Directorio, durante la Revolución Francesa, duró cuatro años, los cuales fueron de enorme agitación política y que, por ello mismo, impidieron el normal afianzamiento de este sistema. Las conspiraciones se dieron sin cesar, debido al empeño que tenían los realistas y jacobinos para terminar con la forma de república moderada que hasta entonces venía imperando. A esto se agrega que, por primera vez, se tuvo que hacer frente a una conspiración organizada de tipo comunista, encabezada por Babeuf, quien acabó siendo guillotinado.

No obstante esta situación y a pesar de la agravación de la crisis financiera, el Directorio, sin embargo, logró alcanzar algunos éxitos en el exterior, gracias a la labor de los generales Moreau y Napoleón Bonaparte. Este último se encumbró debido a sus campañas en Italia y en Egipto, que le valieron para que, después, mediante el golpe del 18 de Brumario, se adueñara del poder. Así se establecería el Consulado, que duraría hasta el año 1804.

El Consulado (1799 - 1804)

Etapa republicana de la Revolución Francesa donde el poder residiría en los cónsules y que prepararía el terreno para el establecimiento de la hegemonía napoleónica.

Golpe de Estado contra el Directorio: 18 de Brumario

Ante los desastres iniciales de la lucha contra la Segunda Coalición y, dada la inestabilidad interna, Napoleón Bonaparte, en complicidad con el diputado Sieyès y contando con la ayuda de su hermano Luciano, quien era Presidente de los Quinientos, dio un golpe de Estado que se efectuó los días 8 y 9 de Brumario (noviembre), lo que lo llevó, prácticamente, a adueñarse del poder. El Directorio fue suprimido. En su lugar, se creó una comisión de tres cónsules integrada por Sieyès, Roger Ducos y Bonaparte, quienes tenían la misión de reformar la Constitución.

Descargar

PDF Word HTML