Sartre y el existencialismo: angustia, responsabilidad y libertad humana
Clasificado en Psicología y Sociología
Escrito el en
español con un tamaño de 4,62 KB
Actualizado el
Resumen
El texto analiza el pensamiento existencialista de Sartre sobre la angustia, la responsabilidad y la libertad humana. Explica cómo el hombre, al elegir, se convierte en legislador de toda la humanidad, y distingue la angustia del miedo. También presenta los conceptos de desamparo y desesperación, así como la mala fe.
Puntos clave
- La libertad es el fundamento de la angustia y la responsabilidad; el hombre está «condenado a ser libre».
- La responsabilidad implica elegir no solo para uno mismo, sino también un modelo de humanidad.
- La angustia se distingue del miedo: el miedo tiene un peligro concreto, la angustia es miedo de uno mismo y de las consecuencias de nuestras decisiones.
- La angustia es condición de la acción, no un motivo de inacción.
- El desamparo es la conciencia de la soledad al decidir; no hay excusas para nuestras acciones.
- La desesperación es la pérdida de la esperanza, y la elección no debe descansar en ella.
- La mala fe consiste en esconder la angustia y actuar creyendo que solo nos comprometemos a nosotros mismos.
Resumen generado con IA a partir del documento. Ponte a prueba
El Existencialismo y la Carga de la Existencia
El..Abraham.. La idea principal de este fragmento es el sentimiento de angustia y responsabilidad en el hombre. El existencialismo afirma que el hombre es angustia, ya que el hombre que se compromete no solo elige ser, sino que también es legislador. Además, se elige a sí mismo y a toda la humanidad, por ello, no puede escapar de la responsabilidad. Sartre afirma que algunos hombres esconden su angustia y creen que en su obrar solo se comprometen a sí mismos, y actúan de mala fe. Al no estar bien con su conciencia, mienten, lo que implica una universalización de su acción. Aunque el hombre intente esconder su angustia, acaba apareciendo; es la conocida Angustia de Abraham, según Kierkegaard.
Angustia y Responsabilidad en Sartre
La Libertad como Fundamento
Las nociones de angustia y responsabilidad, según Sartre, están ligadas a la categoría antropológica fundamental: la libertad. El hombre no es consecuencia de ningún determinismo, sino de lo que él mismo ha decidido ser. La libertad pertenece a la estructura del «para sí», pues el hombre está «condenado a ser libre» por el hecho mismo de que somos conciencias. La conciencia conlleva, por un lado, asumir la responsabilidad de nuestras acciones, y por otro, el sentimiento de angustia, desesperación y desamparo.
La Responsabilidad Ineludible
La responsabilidad es el modo de ser humano y la forma de entender el sentido de la libertad: lo que somos es una consecuencia de nuestra propia libertad de elección. Nosotros somos responsables de nosotros mismos y del resto de la humanidad, lo que trae consigo el sentimiento de angustia y, en los casos de huida de la responsabilidad, la conducta de mala fe. Para Sartre, todo lo que hacemos tiene una dimensión social; cuando elegimos un proyecto vital estamos eligiendo un modelo de humanidad. Al elegir, el filósofo afirma que nos convertimos en legisladores, por ello, siempre debemos preguntarnos: «¿Tengo derecho a que todo hombre actúe así, como lo estoy haciendo yo?».
La Angustia: Motor de la Acción
La angustia es el sentimiento más importante; para el autor, el hombre es angustia. Sartre distingue la angustia del miedo: el miedo aparece ante un peligro concreto y se relaciona con el daño que la realidad nos puede causar. En cambio, la angustia no es por ningún motivo concreto, es miedo de uno mismo, de las consecuencias de nuestras decisiones. Es la sensación que sentimos al darnos cuenta de nuestra propia existencia. La angustia aparece al sentirnos responsables de nuestra propia existencia. A veces, la angustia lleva al quietismo o a la inacción, pero, en cambio, para Sartre es al contrario: la angustia es condición de la acción misma, pues si no eligiéramos, no nos sentiríamos responsables ni tendríamos angustia.
Desamparo y Desesperación
Además de la angustia, acompañan al hombre en su conciencia de su ser dos sentimientos que describe en El existencialismo es un humanismo: el desamparo y la desesperación. El desamparo es una consecuencia de la conciencia de la soledad en la que nos encontramos cuando decidimos: elegir es inevitable, personal e intransferible. Sartre recuerda la frase de Dostoievski: «Si Dios no existiera, todo estaría permitido», y declara que este es el punto de partida del existencialismo. No hay excusas para nuestras acciones; solo nos cabe inventarnos nuestra moral. «El hombre está condenado a cada instante a inventar al hombre». Y, por último, la desesperación es la pérdida de la esperanza. Debemos comprometernos con un proyecto y elegir nuestro ser, y esta elección no debe descansar en la esperanza, pero sí podemos contar con lo que depende de nuestra voluntad.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre angustia y miedo según Sartre?
El miedo aparece ante un peligro concreto y se relaciona con el daño que la realidad puede causarnos. La angustia no tiene un motivo concreto: es miedo de uno mismo y de las consecuencias de nuestras decisiones.
¿Qué significa que el hombre está condenado a ser libre?
Significa que el hombre no está determinado por nada externo, sino que es lo que él mismo decide ser. Por el hecho de ser conciencia, la libertad forma parte de su estructura.
¿Qué es la mala fe en el existencialismo sartriano?
Es la actitud de quien esconde su angustia y cree que sus actos solo le comprometen a él mismo, huyendo de la responsabilidad. El texto señala que, al mentir, implica una universalización de su acción.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.