La Segunda Revolución Industrial: Producción en Serie, Nuevas Potencias y la Expansión del Comercio Mundial

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia

Escrito el en español con un tamaño de 2,84 KB

La Producción en Serie: Taylorismo y Fordismo

Taylorismo

El taylorismo es un método de organización industrial cuyo fin es aumentar la productividad a base de eliminar los movimientos inútiles del obrero y optimizar el tiempo empleado para así reducir costes. La producción se organiza a través de una cadena de montaje, una cinta continua por la que se desplazan los productos en fase de fabricación.

Fordismo

La aplicación más innovadora vino de Henry Ford, quien adaptó la cadena de montaje a la producción de automóviles. Ford fue el primero en conseguir la fabricación de automóviles sencillos, baratos y destinados al consumo masivo.

El Aumento de la Competencia y la Expansión Comercial

Las Nuevas Potencias Industriales

La economía británica dejó de ser la única industrializada y muchos otros competidores aparecieron en el mercado mundial. A pesar de ello, la libra era la moneda mayoritariamente utilizada en el comercio internacional.

En Europa, el principal competidor fue Alemania, que se convirtió en una potencia tanto en sectores de base como en industrias tecnológicamente avanzadas. Sus rasgos más relevantes fueron:

  • El mayor tamaño medio de las empresas.
  • Las nuevas formas de organización y concentración empresarial.

La Expansión del Comercio y el Consumo de Masas

Aparecieron los grandes almacenes. Se trataba de grandes superficies comerciales que ofrecían una gran variedad de productos a precios más bajos que en las tiendas tradicionales. El aumento de los salarios obreros y la difusión de nuevos sistemas de venta abrieron el camino al consumo de masas. Asimismo, se introdujeron nuevas técnicas como la publicidad, las rebajas y las oportunidades de venta a plazos.

El comercio internacional conoció un gran crecimiento gracias a los progresos del transporte, la expansión del librecambio y la producción masiva de bienes, que permitió una reducción de su precio.

La Europa Dominante y la Crisis de Sobreproducción

A lo largo del siglo XIX, y como consecuencia de la Segunda Revolución Industrial, se produjo una fragmentación del mundo en dos polos: los países industrializados y los no industrializados. En los inicios del siglo XX, Europa impuso su modelo económico, sus ideales y su cultura en buena parte del planeta.

Entre 1873 y 1890 se desarrolló una crisis agrícola y, en poco tiempo, se inició una crisis de sobreproducción en todos los sectores. Las reservas de productos se acumularon, disminuyeron los beneficios, aumentó la competencia y muchas industrias cerraron. Se salió de la crisis renovando las estructuras productivas y ampliando sus mercados.