Sistema Inmune Humano: Mecanismos de Defensa y Tipos de Inmunidad
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Mecanismos de Defensa del Organismo
Inmunidad Inespecífica (Innata)
Los mecanismos de defensa inespecíficos, también conocidos como inmunidad innata, actúan como la primera línea de defensa del organismo, proporcionando una protección inmediata y generalizada contra patógenos.
- Barreras Físicas y Químicas:
- Piel: Actúa como una barrera mecánica impenetrable.
- Secreciones mucosas: Atrapan y eliminan microorganismos.
- Microflora: Bacterias comensales que compiten con patógenos.
Inmunidad Específica (Adaptativa)
Los mecanismos de defensa específicos, o inmunidad adaptativa, se caracterizan por su capacidad de reconocer y recordar patógenos específicos, desarrollando una respuesta más potente y dirigida.
Las células clave que participan en estos procesos inmunitarios son los leucocitos (glóbulos blancos), que se localizan en la sangre o en el tejido conjuntivo.
- Granulocitos: Son leucocitos que poseen gránulos en su citoplasma, cargados de sustancias que pueden ser liberadas al exterior para combatir infecciones.
- Agranulocitos: Incluyen fagocitos (como macrófagos y monocitos) y células productoras de anticuerpos (linfocitos B).
Respuesta Inmunitaria Inespecífica
Esta respuesta no depende del tipo específico de agente infeccioso. Es inmediata, urgente y no requiere sensibilización previa.
La Inflamación
La inflamación es una respuesta aguda a la presencia de agentes extraños en el organismo. Tras el estímulo, las células afectadas liberan unas sustancias llamadas mediadores de la inflamación.
Este proceso conlleva:
- Vasodilatación y un aumento de la permeabilidad capilar, lo que facilita la diapédesis (migración de leucocitos fuera de los vasos sanguíneos).
- Los fagocitos (principalmente neutrófilos y macrófagos) llegan al lugar de la infección y se produce la fagocitosis de los agentes infecciosos. Los fagocitos más efectivos son los neutrófilos y los macrófagos.
Sistema del Complemento
El sistema del complemento es un conjunto de proteínas séricas que desempeñan tres funciones importantes:
- Actúa como mediador de la inflamación.
- Favorece la fagocitosis (opsonización).
- Provoca la lisis celular por rotura de la membrana de los patógenos.
Los componentes tempranos se activan en contacto con la superficie de células extrañas. Esto puede ocurrir por la presencia de anticuerpos unidos a la superficie del patógeno o por la unión con polisacáridos presentes en la envoltura de bacterias.
Los componentes tardíos se unen a los componentes tempranos activados, formando un complejo proteico denominado complejo de ataque a la membrana (MAC), que perfora la membrana del patógeno.
Respuesta Inmunitaria Específica Humoral
Esta respuesta se lleva a cabo mediante la producción de anticuerpos específicos.
Anticuerpos y Antígenos
- Anticuerpos: Son glicoproteínas que se sintetizan como respuesta específica a un antígeno.
- Antígenos: Son moléculas que provocan una respuesta inmunitaria al interaccionar con un anticuerpo o con un receptor de una célula T.
Tipos de Inmunoglobulinas (Anticuerpos)
Existen cinco tipos principales de anticuerpos, o inmunoglobulinas (Ig):
- Inmunoglobulina G (IgG): Es el más abundante en la sangre. Puede atravesar la barrera placentaria e inmunizar al feto contra antígenos.
- Inmunoglobulina M (IgM): Eficaz en la activación del complemento y tiene capacidad de aglutinar, precipitar y neutralizar antígenos solubles.
- Inmunoglobulina A (IgA): Presente en la sangre y en secreciones mucosas (saliva, lágrimas, leche materna), proporcionando protección en las superficies mucosas.
- Inmunoglobulina E (IgE): Aparece en la sangre y los líquidos extracelulares. Está implicada en reacciones alérgicas y en la defensa contra parásitos, provocando la expulsión del contenido de sus gránulos por parte de mastocitos y basófilos.
- Inmunoglobulina D (IgD): Actúa como receptor de antígeno en la superficie de los linfocitos B, participando en el reconocimiento de antígenos y en la producción de otros anticuerpos.
Activación de Linfocitos B y Producción de Anticuerpos
Los macrófagos y otras células son capaces de procesar y presentar inespecíficamente el antígeno a las células T. Sin embargo, las células más eficaces que presentan el antígeno son los linfocitos B.
Los linfocitos B tienen receptores antigénicos en su superficie, que se unen al antígeno. A continuación, este antígeno será reconocido por un linfocito T cooperador (Th), con el que se unirá.
Tras esta unión, el linfocito Th segregará interleucinas, cuya misión será hacer que los linfocitos B proliferen y originen clones de células B activadas. Estas células se diferenciarán en dos tipos:
- Células plasmáticas: De vida corta, pero que segregan grandes cantidades de anticuerpos.
- Células B de memoria: De vida larga, que se transformarán en células plasmáticas secretoras de anticuerpos específicos si se produce una nueva exposición al antígeno que ha inducido su formación.
Respuesta Inmunitaria Específica Celular
Los linfocitos T son los elementos celulares responsables de esta respuesta.
Para que se lleve a cabo la activación de los linfocitos T cooperadores (Th), son necesarias dos señales:
- La primera señal se produce por el contacto entre el complejo antigénico de la célula que presenta el antígeno (CPA) y el receptor antigénico del linfocito T.
- La segunda señal puede ser de tipo químico, mediante la liberación de interleucinas, o por contacto directo entre proteínas de la célula presentadora de antígeno y proteínas de la membrana del linfocito T.
La Vacunación: Inmunidad Artificial Activa
La vacunación es un ejemplo de inmunidad artificial activa. En este proceso, el organismo desencadena una respuesta inmune específica a raíz de la introducción de microorganismos muertos o atenuados, o de componentes antigénicos de estos.
Se trata de una medida preventiva fundamental contra enfermedades infecciosas.
La vacunación facilita la creación de células de memoria que producirán anticuerpos específicos para un antígeno (proteína) determinado. Si el antígeno cambia (aunque solo sea una pequeña parte), la acción de la vacuna puede desaparecer o disminuir su eficacia, lo que explica la necesidad de nuevas vacunas o refuerzos.