Sociedad del aprendizaje: competencias clave para el siglo XXI
Competencias clave para la sociedad del aprendizaje
No puedo ser experto en todos los temas, pero sí quiero tener un conocimiento básico de las distintas áreas, que permita estar al día y abrir nuestro campo de acción con mentalidad global.
1) Aprendizaje no ligado a la edad ni al espacio
Desde los trabajos de Robert Faure (1972) y Torsten Husén (1974), la expresión «sociedad del aprendizaje» se refiere a un nuevo tipo de sociedad en la que la adquisición de conocimientos no está confinada en las instituciones educativas (en el espacio), ni se limita a la formación inicial (en el tiempo). El informe Faure en 1972 decía que la educación había dejado de ser el privilegio de la élite y de estar vinculada a una determinada edad; tiende a ser coextensiva a la vez con la totalidad de la comunidad y con la duración de la existencia del individuo.
2) Pensamiento compartido
La clave para lograr un nuevo tipo de desarrollo, «inteligente», humano y sostenible, será la construcción de sociedades que compartan el conocimiento. La sociedad del conocimiento deberá poder integrar a cada uno de sus miembros y promover nuevas formas de solidaridad con las generaciones presentes y venideras.
3) Capacidad para comprender escenarios y sistemas complejos y cambiantes
Capacidad para analizar la interrelación de las cosas y los problemas globales, y para descubrir «palancas» de resolución de los problemas. Se trata de una nueva manera de pensar, de analizar y de entender las situaciones para encarar soluciones y planes que verdaderamente lleguen al fondo de la cuestión.
4) Capacidad para imaginar, diseñar y tomar decisiones sobre un futuro basado en un horizonte de largo plazo (ética del futuro)
La manera en que las decisiones del presente tengan una visión del futuro. Hay que tomar decisiones hoy para el futuro. Las empresas y las personas que manejen con éxito el siglo venidero serán las que, en su actuar, generen conductas en sus personas con la imaginación que, como seres humanos, somos capaces de desarrollar y usar para creer en imposibles, visualizarlos, diseñarlos, crearlos y ponerlos en práctica en nuestras realidades.
Las personas que, con su imaginación, vislumbren un presente y futuro diferente, más rápido, más efectivo, más rentable y más placentero, serán las que estarán guiando las acciones de liderazgo en el nuevo milenio. La imaginación es una ventana que nos permite diseñar estrategias y metas; por ello, quien aprenda a usarla como fuente de su propia abundancia tiene el poder de crear.
5) Capacidad para actuar, transformar y provocar un mejor futuro posible, identificado en el actual entorno socioeconómico
Requiere compromiso, orientación a la finalidad, a los resultados, a la eficacia y al logro de objetivos; de tal modo que actuar es competir. Competimos por la posición singular: regiones, ciudades y empresas compiten y cooperan. Pero también compiten, y no hay que menospreciar la capacidad motora de este término.
El conocimiento debe estar unido a la acción y a un propósito que debe ser constantemente ético, y que debe formularse al servicio del progreso humano y de la contribución activa al bienestar en el grado máximo de todos.
No existe conocimiento si no se es capaz de encarar problemas económicos y sociales que van juntos.