La Transformación del Pensamiento Occidental: Del Paradigma Medieval al Moderno
¿Qué es un Paradigma?
Definición
Un paradigma es un conjunto de creencias y valores que afectan a una sociedad en un período determinado de tiempo. Se define como un sistema o constructo de pensamiento; es decir, la forma que tiene la sociedad de una determinada época y lugar de pensar sobre la vida y el mundo. Funciona como un modelo de referencia y un esquema básico que se aplica en las sociedades.
Elementos Clave de un Paradigma
Durante el último milenio, la sociedad occidental ha experimentado un profundo cambio de paradigma. Un paradigma se estructura en varios puntos clave y, en función de cómo se responda a ellos, la sociedad adoptará un perfil u otro. Para comprenderlo, es necesario identificar sus componentes:
- Fundamento esencial y su legitimación: El principio más básico sobre el que se asienta la visión del mundo y cómo se justifica.
- Sustento del poder y el saber: En qué se basan la ciencia, el conocimiento y las creencias que estructuran la sociedad.
- Valores y normas: La expresión de las convenciones sociales que determinan qué comportamiento público es aceptado, especialmente frente a las autoridades.
- Ley externa: Las leyes o mandatos superiores sobre los que los seres humanos no tienen poder, que se imponen y deben ser seguidos.
- Definición y regulación del poder: Quiénes poseen y regulan el poder, lo cual atañe a la política y a las instituciones sociales y gubernamentales.
Una vez definidos un paradigma y sus puntos clave, para comprender el cambio de la era premoderna a la moderna, hay que identificar estos elementos en ambos contextos históricos.
Del Teocentrismo a la Razón: Un Cambio Histórico
El Paradigma Premoderno (Medieval)
En el modelo medieval o premoderno, encontramos una sociedad fundamentada en torno al teocentrismo, en el que Dios es el principio máximo y absoluto. En relación con Él, la realidad y sus fenómenos se explican mediante la teología y la metafísica como ciencias supremas.
Dios comunica estas verdades a través de la revelación, transcrita en la Biblia. De aquí se extraían los mandamientos, entendidos como la ley impuesta por una fuerza superior que no debía ni podía ser cuestionada.
Aquellos con la potestad de interpretar y transmitir las revelaciones y los legitimados por Dios eran quienes gobernaban: la Iglesia y el absolutismo monárquico.
El Paradigma Moderno
El cambio en todos estos puntos desde la Edad Media es evidente e identifica un nuevo paradigma. Este paradigma moderno tiene por base fundamental el antropocentrismo: poner al hombre como referencia y medida de todas las cosas.
El mundo pasó a explicarse a través de la razón, un instrumento inherente al ser humano. Esto dio lugar a una nueva ciencia que pretendía resolver todos los misterios mediante el racionalismo.
De este modo, la razón también comenzó a guiar la vida de los hombres, estableciendo una autonomía basada en el razonamiento propio. El modelo de gobierno que este paradigma planteaba, nuevamente sustentado por la razón, era la democracia, una forma de gobierno de origen social.