La Transición Española a la Democracia: Etapas, Modelos y el Gobierno de Arias Navarro
La Transición española a la democracia: aspectos generales
1.1 Caracterización e interpretaciones
A la muerte de Franco, se abren dos grandes opciones con posibilidades reales para acabar con el régimen:
- Opción reforma: transitar hacia un régimen democrático desde la propia legalidad del régimen franquista.
- Opción ruptura: la transición a un régimen democrático llevada a cabo de manera más rápida y rompiendo con el régimen franquista, partiendo ex novo, a través de un marco creado por un gobierno provisional, convocando unas Cortes Constituyentes, el reconocimiento de la personalidad jurídica de las nacionalidades históricas y la convocatoria de un referéndum del Estado.
El historiador Álvaro Soto hila más fino y distingue cinco proyectos políticos que se planteaban en 1975:
- El inmovilismo: conocido como «el búnker». Proponían un franquismo sin Franco, con una democracia controlada.
- El reformismo continuista (pseudorreformismo): planteaba una apertura gradual hacia una democracia limitada a través de la legislación existente.
- El reformismo: apoyado por los sectores más aperturistas del franquismo.
- El rupturismo: apoyado por los sectores de la oposición democrática como el PSOE y el Partido Comunista.
- El revolucionarismo: muy elocuente en su expresión, formado por sectores como el Partido Comunista Reconstituido que buscaba la revolución, creándose grupos armados antisistema como los GRAPO.
La Transición española es considerada un modelo paradigmático de «transición desde arriba», ya que se produjo cuando ciertos elementos institucionales que gozaban de poder en la dictadura comprendieron que sus intereses estarían mejor defendidos en un marco democrático que en uno autoritario. Sin embargo, otros historiadores señalan dos dinámicas contrapuestas: una desde arriba y otra desde abajo (articulada por los movimientos sociales y las fuerzas políticas de la oposición). Por tanto, se puede definir la Transición española como una «transición por transacción»; es decir, un proceso impulsado desde el poder pero condicionado por la presión social y la necesidad de pactar con la oposición.
1.2 Factores que facilitaron la Transición española
- Transformación social y económica durante los años 60 en España: el surgimiento de una sociedad moderna, de consumo, con una sociedad civil organizada en asociaciones, sindicatos y clubes, cada vez más semejante a la de Europa occidental.
- Contexto internacional: España se encontraba en un entorno democrático y aspiraba a integrarse en Europa occidental. En 1974 cayeron las dictaduras de Grecia y Portugal; el proceso portugués fue especialmente influyente para España, haciendo de la dictadura franquista un anacronismo indiscutible en el mapa europeo.
- Compromiso de la institución monárquica: la figura del rey Juan Carlos I resultó fundamental. Su acceso al trono facilitó el cambio, distanciándose progresivamente del marco institucional en el que había sido formado.
- Reformismo de algunos sectores del régimen anterior: personalidades aperturistas dispuestas a colaborar en el desmantelamiento institucional de la dictadura.
- Pragmatismo y voluntad de entendimiento de la oposición: disposición para dialogar, consensuar y moderar posturas con el fin de asegurar una transición pacífica.
- Memoria de la Guerra Civil: el recuerdo del conflicto de los años 30 impulsó una política de reconciliación y consenso (amnistía y superación del enfrentamiento) para evitar la repetición del pasado.
Cronología de la Transición
La cronología de la Transición española suele dividirse en dos etapas:
- Transición a la democracia propiamente dicha: abarca desde la muerte de Franco en noviembre de 1975 hasta la instauración plena del régimen democrático, marcada por las elecciones libres de 1977 o la ratificación de la Constitución de 1978, que derogó las Leyes Fundamentales franquistas y fijó las bases del nuevo Estado de derecho.
- Consolidación democrática: delimitada por dos factores clave: la aceptación del principio de supremacía del poder civil sobre las Fuerzas Armadas y el despliegue del Estado de las autonomías. Se considera plenamente culminada con la victoria del PSOE en 1982, cuando la alternancia pacífica en el poder fue aceptada por todas las instituciones.
El fracaso de Arias Navarro (noviembre de 1975 - julio de 1976)
Juan Carlos I fue proclamado rey el 22 de noviembre de 1975 y confirmó inicialmente a Carlos Arias Navarro como presidente del Gobierno. En el gabinete se incluyeron figuras aperturistas como Manuel Fraga y políticos jóvenes como Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo-Sotelo. Asimismo, el monarca logró situar a su antiguo preceptor, Torcuato Fernández-Miranda, al frente de las Cortes y del Consejo del Reino, pieza clave en el diseño de la estrategia jurídica para la reforma política.
Arias Navarro intentó impulsar una reforma poco definida y controlada desde el poder. Su proyecto contemplaba un Parlamento bicameral con un Senado de carácter corporativo y una Ley de Asociaciones que permitía legalizar fuerzas políticas, pero excluyendo expresamente al Partido Comunista.
Este proyecto se topó frontalmente con el rechazo y la movilización de la oposición, acompañados de una intensa agitación laboral e impulsados por los efectos de la crisis del petróleo de 1973, claramente perceptibles en 1974. El descontento social alcanzó su punto crítico en marzo de 1976 con los sucesos de Vitoria, donde cinco trabajadores murieron a manos de la policía tras el desalojo de una asamblea obrera en una iglesia.
Estos acontecimientos aceleraron la unidad de las fuerzas antifranquistas. En marzo de 1976 surgió Coordinación Democrática, popularmente conocida como «la Platajunta», fruto de la fusión entre la Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia Democrática.
Incapaz de encauzar las movilizaciones y reticente a un diálogo real con la oposición, el gobierno de Arias Navarro perdió la confianza de la Corona y los sectores reformistas. Esto provocó la dimisión forzada de Arias Navarro en julio de 1976, abriendo paso al nombramiento de Adolfo Suárez como nuevo presidente del Gobierno.