Las Virtudes del Alma y el Mito del Carro Alado de Platón
Resumen
El documento explica las tres partes del alma según Platón y la virtud que corresponde a cada una: templanza, fortaleza y prudencia. Añade la justicia como cuarta virtud, y las cuatro forman las virtudes cardinales. Describe el mito del carro alado del Fedro, con el auriga y sus dos caballos, y la lucha interior entre la razón y el deseo. Recoge también el viaje del alma por el mundo de las Ideas y su caída al mundo sensible.
Puntos clave
- Platón distingue tres partes del alma: la concupiscible, la irascible y la racional.
- El alma concupiscible, o caballo negro, se asocia a la templanza, que controla los deseos y las pasiones.
- El alma irascible, o caballo blanco, se asocia a la fortaleza, que permite afrontar los contratiempos con valentía.
- El alma racional, o auriga, se asocia a la prudencia y debe decidir cómo y cuándo actúan las otras partes.
- La justicia es la cuarta virtud: surge del equilibrio de las demás y expresa un alma bien ordenada.
- En el mito del carro alado, del diálogo Fedro, el alma se compara con un carro conducido por un auriga que controla dos caballos.
- Si el auriga pierde el control, el carro cae al mundo sensible y el alma queda presa del cuerpo; para volver al mundo de las Ideas debe purificarse.
La filosofía platónica, a través de la alegoría del carro alado, nos ofrece una profunda comprensión de la estructura del alma y las virtudes esenciales para una vida equilibrada. Platón distingue tres partes fundamentales del alma, cada una asociada a una virtud cardinal.
Las Tres Partes del Alma y sus Virtudes
El Alma Concupiscible (Caballo Negro)
A esta parte del alma le corresponde la moderación inteligente, conocida como templanza (sophrosyne). Es el auriga quien debe atemperar su fogosidad. Su función principal es controlar los deseos corporales y las pasiones que pueden arrastrar al alma, buscando el equilibrio y la mesura.
El Alma Irascible (Caballo Blanco)
Sede de la nobleza de carácter, a esta parte del alma le corresponde la capacidad de sacrificio y la fortaleza (andreia). Su propósito es afrontar los contratiempos con entereza, valentía y perseverancia, superando los desafíos con determinación.
El Alma Racional (Auriga)
Esta parte del alma debe poseer inteligencia práctica, es decir, prudencia (phrónesis). Su rol es discernir cómo y cuándo permitir la acción de las otras partes del alma, y en qué medida. Sirve para guiar adecuadamente las partes irracionales, tomando decisiones sabias y justas.
La Cuarta Virtud: La Justicia
Existe una cuarta virtud que se deriva de la armonía y el equilibrio de las demás: la justicia (dikaiosyne). Esta virtud representa la voluntad de dar a cada uno lo suyo, de respetar los derechos ajenos y de cumplir las leyes. La justicia es la expresión de un alma bien ordenada, donde cada parte cumple su función de manera adecuada.
Estas cuatro virtudes platónicas han sido denominadas "virtudes cardinales" porque sobre ellas gira la vida moral. Cualquier otra virtud puede relacionarse con estas: la determinación práctica del bien (prudencia), su realización en sociedad (justicia), la firmeza para defenderlo (fortaleza) y la moderación para no dejarse llevar por el placer (templanza).
El Mito del Carro Alado: Una Alegoría del Alma
El mito del carro alado es un célebre relato que Platón expone en el diálogo Fedro para explicar la compleja relación entre las distintas partes del alma, que representan la vida y las experiencias humanas. En esta alegoría, el alma humana se compara con un carro alado.
Componentes del Carro Alado
El Auriga (Alma Racional)
Representa la parte racional del alma, la razón. Es el conductor que debe guiar y controlar a los dos caballos.
El Caballo Blanco (Alma Irascible)
Este caballo es dócil y de buen carácter, simbolizando el alma irascible o las pasiones nobles, como el honor, la valentía y la ambición moral.
El Caballo Negro (Alma Concupiscible)
Este caballo se resiste a las órdenes del auriga, representando el elemento concupiscible o los bajos deseos del ser humano, como el placer desmedido y los apetitos corporales.
La Lucha Interior y el Arte del Auriga
Con este mito, Platón busca explicar una experiencia universal: la lucha constante en el interior del ser humano entre la razón y el deseo de placer, que a menudo es responsable de nuestras malas acciones y elecciones. El arte del auriga consiste en templar con prudencia la fogosidad del corcel negro y acompasarlo al blanco, logrando así un equilibrio y una dirección armoniosa.
El Viaje del Alma y la Caída al Mundo Sensible
El carro alado, es decir, el alma, circula por el mundo de las Ideas, que es su lugar natural. Las alas de los caballos permiten al auriga manejar los corceles para ascender de idea en idea y contemplarlas todas. Sin embargo, si el auriga pierde el control de los caballos, el carro pierde sus alas y cae al mundo sensible, quedando prisionera del cuerpo. En este estado, el alma busca purificarse para recuperar sus alas y ascender de nuevo al mundo de las Ideas, completando así su ciclo de aprendizaje y perfeccionamiento.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué virtud corresponde a cada parte del alma?
Al alma concupiscible le corresponde la templanza, al alma irascible la fortaleza y al alma racional la prudencia. La justicia es la cuarta virtud, que surge del equilibrio de las demás.
¿Qué es el mito del carro alado?
Es un relato que Platón expone en el diálogo Fedro para explicar la relación entre las partes del alma. El auriga representa la razón, y los dos caballos, las pasiones.
¿Por qué se llaman virtudes cardinales?
Porque sobre ellas gira la vida moral. Cualquier otra virtud puede relacionarse con ellas.
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