Schopenhauer y Sartre: pesimismo, libertad y responsabilidad en el existencialismo
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 5,98 KB
Actualizado el
Resumen
El documento compara el pesimismo radical de Schopenhauer, que considera la existencia carente de sentido y la voluntad como una facultad vacía, con la filosofía de Sartre, centrada en la condena a la libertad, la existencia que precede a la esencia y la responsabilidad total de las acciones. Aborda también la angustia, la autenticidad, los dilemas aporéticos y la concepción sartriana del ser en sí y del ser para sí.
Puntos clave
- Schopenhauer sostiene que la existencia humana carece de sentido y que la voluntad es una facultad vacía.
- Para Sartre la existencia precede a la esencia: el ser humano no tiene una naturaleza predefinida.
- Sartre afirma que estamos condenados a ser libres y que el hombre es libertad.
- Tras la muerte de Dios, según Sartre, la responsabilidad humana es total y abrumadora.
- Los dilemas morales aporéticos obligan a elegir entre lo malo y lo peor, como el dilema del tranvía.
- En El ser y la nada, Sartre distingue el ser en sí (sin conciencia) del ser para sí (donde funciona la conciencia).
Resumen generado con IA a partir del documento. Ponte a prueba
Arthur Schopenhauer: El Pesimismo Radical
Arthur Schopenhauer fue un filósofo alemán nacido en 1788 y activo hasta la década de 1830 en el siglo XIX. Nacido antes que Nietzsche, ejerció una gran influencia sobre este último, convirtiéndose en un autor de referencia para el pensamiento posterior.
La Existencia como Dolor y Ausencia de Sentido
Schopenhauer considera que la existencia humana carece de sentido. Para él, la voluntad es una facultad vacía, y el cosmos funciona independientemente de nosotros. Sostiene que detrás del dolor no hay más que dolor, por lo que el consuelo es imposible. No hay una razón de ser, y el mundo es, fundamentalmente, un valle de lágrimas.
Schopenhauer no tiene ninguna confianza en que la humanidad pueda ser salvada por cualquier principio trascendental. El mundo es, en su visión, una jaula de ruido que no significa nada.
Jean-Paul Sartre: La Condena a la Libertad
El pensamiento de Jean-Paul Sartre, figura central del existencialismo, se articula a menudo en oposición a las bases metafísicas tradicionales.
La Muerte de Dios y la Responsabilidad Humana
Sartre inicia su reflexión citando a Fiódor M. Dostoievski: “Si Dios ha muerto, todo está permitido”. Sin embargo, Sartre argumenta que esta conclusión no es del todo correcta, ya que la religión no es la única base de la moral.
Su postulado fundamental es que no hay una esencia de lo humano predefinida. La existencia precede a la esencia. Por lo tanto:
- La existencia está hecha de nuestras acciones.
- Estamos condenados a ser libres: el hombre es libertad.
- Somos lo que hacemos.
Por otro lado, encontramos la Angustia existencial. El ser es contingente, y nada tiene sentido. Si Dios ha muerto, todo está permitido, pero esto implica una responsabilidad abrumadora: No hay excusa: tienes que decidir.
El Infierno son los Otros
Las acciones de los demás nos comprometen, al igual que nuestras acciones comprometen a los demás. De ahí su famosa frase: “El infierno son los otros”. Esta interdependencia moral nos lleva a la conclusión: “Todos somos culpables, y yo el que más”.
El Problema de la Autenticidad
La autenticidad se relaciona directamente con la Libertad, Responsabilidad y Angustia.
La Voz Interior y los Dilemas Morales
En contraste con la angustia de la elección, se citan principios de la filosofía clásica y moderna:
- Aristóteles dice: “Obra de manera amistosa contigo mismo”; “no seas tu propio enemigo”.
- Rousseau afirma: “El corazón del hombre habla a cada uno con una voz interior que sólo uno mismo puede reconocer”.
Se sugiere que es mejor escuchar la voz del corazón que convertirse en esclavo de las opiniones de los demás.
Dilemas Aporéticos y el Absurdo de la Elección
El problema central es que la mayor parte de nuestros dilemas morales son aporéticos, es decir, nos presentan problemas imposibles de resolver. Nos obligan a elegir entre lo malo y lo peor. Sartre ejemplifica esto con una pregunta moral: ¿Es mejor ser un buen hijo o un buen ciudadano?, en un remedo del dilema del tranvía.
Es fácil ser justo cuando la justicia está clara, pero no lo es tanto cuando debemos elegir entre dos males. ¿Acaso no es la propia estructura de la elección una manifestación moral de lo absurdo de nuestra propia existencia? Si tengo que elegir entre lo injusto, ¿no será lo más justo renunciar a mi propia existencia, en lugar de dejarme definir por una elección cuyos parámetros no he podido elegir?
El Dilema del Tranvía y la Definición por la Acción
El dilema del tranvía, en filosofía, es un dilema moral sin solución, porque es imposible tomar decisiones morales en un contexto no moral. Nos obliga a elegir entre lo malo y lo peor.
Sartre insiste en que, en un mundo sin principios trascendentales, no es que todo esté permitido, sino que la responsabilidad es total. Puesto que no hay una esencia de lo humano, el ser humano solo puede ser definido, exclusivamente, por lo que hace. Si somos libres, el hombre es libertad, y son nuestras acciones las que nos definen. Si solo hay existencia, somos lo que hacemos. Las acciones de los otros, aunque no sean las nuestras, también nos definen; por ello, todos somos culpables. Si el ser es contingente, nada tiene sentido preestablecido.
Sartre: Filósofo, Novelista y Dramaturgo
Sartre fue un emblema de controversia por su pensamiento sobre el hombre y Dios. Fue filósofo de formación, aunque no ejerció como maestro. También destacó como novelista, ensayista sobre temas culturales y dramaturgo.
El Ser y la Nada: Los Ámbitos del Ser
El ser y la nada es la obra más importante de Sartre. En ella, distingue dos ámbitos fundamentales del ser:
- El Ser en Sí (Être-en-soi): Es la totalidad de las cosas en ellas mismas. Es lo que es sin causa ni necesidad; por tanto, es perfectamente gratuito e impredecible. Es la total inmediatez de las cosas consigo mismas, pleno e idéntico a sí mismo. En este ámbito, la conciencia no funciona.
- El Ser Para Sí (Être-pour-soi): Es donde la conciencia funciona, proyectando una imagen que forma a la persona. La persona ve que su fin es la libertad. La conciencia es siempre la conciencia de alguna cosa.
El ser del hombre consiste en la libertad. En el hombre no hay una esencia que lo defina, sino que las distintas situaciones determinan lo que es. La existencia precede a la esencia. Lo que el hombre llega a ser depende enteramente de sus decisiones.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa que la existencia precede a la esencia en Sartre?
Significa que el ser humano no tiene una esencia predefinida que determine lo que es. Lo que el hombre llega a ser depende de sus decisiones y de sus acciones.
¿Qué es el ser en sí y el ser para sí según Sartre?
El ser en sí es la totalidad de las cosas en sí mismas, sin causa ni necesidad, donde la conciencia no funciona. El ser para sí es el ámbito donde la conciencia funciona y proyecta una imagen que forma a la persona.
¿Cuál es la visión de Schopenhauer sobre la existencia?
Schopenhauer considera que la existencia humana carece de sentido, que el dolor no tiene consuelo y que el mundo es fundamentalmente un valle de lágrimas.
Ponte a prueba
Tarjetas de repaso
Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.
Test
Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.