Revolución Francesa (1789-1791): Toma de la Bastilla, Gran Miedo y Constitución de 1791
Resumen
El documento recorre los primeros años de la Revolución Francesa, desde los motines del hambre y la Toma de la Bastilla de 1789 hasta la Constitución de 1791. Explica el «Gran Miedo», las reformas de la Asamblea Nacional, la Constitución Civil del Clero, el problema financiero del asignado y el sistema de ciudadanía activa y pasiva. Permite entender cómo se desmontó el absolutismo y la sociedad de privilegios.
Puntos clave
- En 1789 los motines del hambre y la crisis política llevaron a la formación de la Asamblea Nacional, a la que Luis XVI intentó disolver por la fuerza.
- El 14 de julio de 1789 el pueblo de París tomó la Bastilla, liberó a los presos y se apoderó de armas; se convirtió en símbolo de la revolución.
- El «Gran Miedo» de 1789 provocó levantamientos campesinos que atacaron castillos y casas nobles para destruir los vínculos feudales.
- La Asamblea abolió los privilegios feudales, eliminó las restricciones al comercio interno y creó la Guardia Nacional.
- En agosto de 1789 se aprobó la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, con los principios de igualdad y libertad.
- La Constitución de 1791 instauró una monarquía parlamentaria y distinguió entre ciudadanos activos y pasivos, reservando el voto a los que pagaban impuestos directos.
El Inicio de la Revolución Francesa (1789-1791)
La Toma de la Bastilla: El Levantamiento Urbano
En 1789 se produjeron movilizaciones populares, conocidas como los motines del hambre. La crisis agrícola había reducido el mercado para las manufacturas, originando la disminución de las fuentes de trabajo, lo que se sumó a la crisis política desatada por las disputas que llevaron a la formación de la Asamblea Nacional. Luis XVI no buscó soluciones y decidió disolver la Asamblea por medio de la fuerza.
El 14 de julio de 1789, una multitud salió a las calles de París, comenzando la revolución de la población urbana contra el absolutismo. Esta multitud de hombres y mujeres de la baja burguesía se dirigió a la Bastilla, la asaltó, liberó a los presos y se apoderó del armamento allí almacenado. La Toma de la Bastilla confirmó la rebelión contra la monarquía absoluta y se constituyó en símbolo del proceso revolucionario. La Asamblea Nacional continuó sesionando, y la movilización no era posible frenarla.
Los Levantamientos Campesinos y el «Gran Miedo»
En 1789, las noticias de las rebeliones en las ciudades cercanas a los campos llegaron a las zonas rurales, desatando el pánico y haciéndose conocer como el «Gran Miedo». Luego, se utilizaron armas para atacar castillos y casas nobles, extendiéndose los levantamientos campesinos en distintas zonas rurales.
El movimiento revolucionario tenía como propósito fundamental la destrucción de los vínculos feudales.
Las Medidas Transformadoras de la Asamblea Nacional
Los tres procesos revolucionarios de 1789 obligaron al rey a constituir el primer gobierno revolucionario francés. La Asamblea tomó una serie de decisiones que pusieron fin al absolutismo y a la sociedad fundada en los privilegios.
Reformas Clave de la Asamblea:
- Libertad de circulación de bienes: Se eliminaron las restricciones al comercio interno.
- Eliminación de los privilegios feudales: Se abolieron los derechos señoriales y las cargas impuestas a los campesinos.
- Creación de la Guardia Nacional: Un cuerpo militar constituido por ciudadanos que prestaban servicio militar. Esta medida implicaba que la defensa del país pasaba a manos de la Asamblea y ya no respondía al principio de que el ejército combatía en nombre del rey.
En agosto de 1789, la Asamblea dio a conocer la trascendental Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, consagrando los principios de igualdad y libertad.
La Cuestión Religiosa y Financiera
En 1791, mediante la llamada Constitución Civil del Clero, los bienes de la Iglesia quedaron a disposición del Estado y los sacerdotes se convirtieron en funcionarios públicos.
Para resolver el problema financiero, la Asamblea creó un papel moneda llamado «asignado», respaldado por la venta de algunos bienes de la Iglesia. Sin embargo, la inflación hizo que esta moneda perdiera valor y el Estado siguió teniendo escasez de fondos.
La Constitución de 1791 y la Monarquía Parlamentaria
El 3 de septiembre de 1791, la Asamblea proclamó una Constitución basada en un régimen monárquico parlamentario. Se estableció la división de poderes, controlada por una Asamblea Legislativa constituida por diputados elegidos por ciudadanos y jueces electos.
Esta Constitución consagró el principio de la soberanía popular y definió un concepto de ciudadanía:
«Eran ciudadanos todos los varones mayores de 25 años nacidos en Francia o nacionalizados franceses».
Sin embargo, la división de ciudadanos entre activos y pasivos (según pagasen o no impuestos directos) significó que el derecho al voto fuera ejercido solo por los primeros, lo que benefició directamente a la alta burguesía.
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PDF Word HTMLPreguntas frecuentes
¿Qué fue el «Gran Miedo» de 1789?
Fue el pánico que se extendió por las zonas rurales al llegar las noticias de las rebeliones urbanas. Desató levantamientos campesinos que atacaron castillos y casas nobles.
¿Qué fue la Constitución Civil del Clero de 1791?
Fue una medida por la que los bienes de la Iglesia quedaron a disposición del Estado y los sacerdotes se convirtieron en funcionarios públicos.
¿Quiénes eran considerados ciudadanos en la Constitución de 1791?
Eran ciudadanos los varones mayores de 25 años nacidos en Francia o nacionalizados franceses. Solo los ciudadanos activos, que pagaban impuestos directos, podían votar.
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