Aristóteles: Bien Común, Vida Privada y el Contexto Histórico de la Política
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Es entonces cuando emerge la idea de bien común, como algo distinto a los bienes privados: cuando todos compartimos un punto de generosidad, de amistad. Fíjate, por ejemplo, que una relación amorosa o una familia no es un mercado, el matrimonio no sería como un contrato; en una relación amorosa o una familia no nos ponemos a medir a ver cuánto damos y cuánto nos dan; no nos ponemos a pensar si estamos saliendo beneficiados o perjudicados. Y si en una relación amorosa nos ponemos a pensar seriamente a ver si estamos saliendo beneficiados o perjudicados, es que esa relación amorosa puede estar en trances de desaparecer. Así que podemos decir que para Aristóteles, una nación sería en cierto modo una gran familia. Así es como aparece la idea de bien común, de vida buena perfecta, que sólo podemos alcanzar en compañía de los otros.
Sobre la Defensa de la Vida Privada y la Contextualización Histórica
Aristóteles menciona, como sabemos por la ética, que la vida buena máxima sería la vida teórica. Aquí Aristóteles parece estar en cierto modo contradiciéndose al admitir como buena una posibilidad, la de la vida teórica, que sería estrictamente privada: un sabio dedicándose sólo a teorizar, a su bola, sin preocuparse de sus conciudadanos y de la política. Parece que aquí está estableciendo así algún tipo de separación entre bien privado (dedicarse a teorizar) y bien público. Aristóteles, frente a Platón, no se plantea obligar a los sabios a ocuparse de política.
El Contexto Histórico de Aristóteles
Para explicar un poco esa contradicción, hay que reflexionar un poco sobre el contexto histórico en el que está viviendo Aristóteles: el de unas pequeñas polis en decadencia, a punto de desaparecer, un viejo mundo griego clásico que Alejandro Magno va a cambiar por un imperio. Así:
La Polis y el Individuo
- Por un lado, Aristóteles quiere que se mantengan esas pequeñas polis, y para eso hay que plantearlas como mundos cerrados, autosuficientes, a modo de sustancias, en las que los individuos se sienten comprometidos, sin discusiones ni diferencias internas, todos a una para defender nuestra pequeña polis amenazada de desaparecer. Por eso Aristóteles insistiría tanto en lo de que el individuo es una parte del todo, que es la sociedad.
- Pero, por otro lado, el modelo del ciudadano comprometido en la pequeña polis está en decadencia, y ante la perspectiva de un gran imperio, el individuo se siente perdido, nota que ya no tiene la influencia política directa que tenía antes, que ya no puede cambiar las cosas a nivel político, porque el lugar donde se toman las decisiones está lejos, y las toma una cúpula de poderosos (con el emperador a la cabeza, diríamos); ese desánimo político, desánimo respecto a lo público, llevaría a los individuos a refugiarse en lo privado, en tu pequeña casa de intelectual acomodado en Atenas, con tus esclavos, y dedicándote a tus clases y tus estudios.