Condicionantes físicos y humanos de la agricultura en España: clima, relieve, suelo y política agraria
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Resumen
El documento analiza los factores que condicionan la agricultura española: el clima (escasez de lluvias, heladas e insolación), el relieve (la altitud media elevada) y el tipo de suelo. Después expone los condicionantes humanos y la evolución de la política agraria, desde la desamortización y la reforma agraria hasta las medidas del franquismo y de los gobiernos democráticos.
Puntos clave
- La escasez e irregularidad de las precipitaciones es la mayor limitación de la agricultura española, lo que explica el recurso al regadío.
- Las heladas invernales limitan los cultivos a los más resistentes, como el cereal y la vid; las costas levantina, andaluza, balear y canaria tienen inviernos suaves.
- La altitud media de España es de 660 m y solo el 11,4 % del territorio está por debajo de los 200 m.
- Los suelos pardos retienen poca humedad y son pobres en nutrientes, mientras que los suelos calizos son mejores para la agricultura.
- El Instituto Nacional de Colonización (1939) buscó solucionar el subempleo y el problema de los jornaleros sin tierra.
- La política agraria democrática preparó las explotaciones para el ingreso en la CEE y promovió la generalización de los seguros agrarios.
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Condicionantes físicos
La agricultura tradicional dependía del medio físico. En la actualidad, los progresos técnicos permiten modificarlos para obtener un aprovechamiento más favorable. Entre los factores físicos destacan el clima, el relieve y el suelo.
1. El clima
La escasez e irregularidad de las precipitaciones en la mayor parte de España son las mayores limitaciones que sufre la agricultura. Esta afecta a la mayor parte del territorio español, excepto Galicia y Cantabria. La situación anticiclónica del verano, que se prolonga, y la sequía provocan grandes pérdidas en las cosechas, ya que los cultivos exigen una mínima cantidad de agua. Este obstáculo explica que se recurra al regadío.
Las bajas temperaturas invernales y las heladas suponen otro inconveniente: solo prosperan los cultivos más resistentes (cereal y vid). El alto grado de insolación, con unas 2.000-3.000 horas de sol al año, proporciona una gran ventaja frente a otros países de la UE. En las costas levantina, andaluza, arcaica balear y canaria se disfruta de temperaturas invernales suaves y escaso riesgo de heladas, lo que hace posible el cultivo.
2. El relieve
La elevada altitud media (660 m) es uno de los factores condicionantes. Solo el 11,4 % del territorio español se sitúa por debajo de los 200 m sobre el nivel del mar, altitud óptima para desarrollar la actividad agraria.
3. El suelo
El suelo es la capa fértil de la superficie de la tierra. Uno de los problemas que tiene es su gran predisposición a la erosión. Los más comunes son los suelos pardos, de escasa capacidad para retener la humedad y pobres en elementos nutrientes. Los suelos calizos son mejores para la agricultura, disponen de humedad y nutrientes. Destacan los suelos rojos (Castilla-La Mancha y Extremadura), los pardo-calizos (Castillas), los suelos grises subdesérticos (depresión del Ebro) y los vertisuelos (valle del Guadalquivir). Los agricultores los abonan con cal o productos químicos.
Condicionantes humanos
El ser humano modifica el paisaje en función de la población, la tecnología y la política agraria. Depende de:
- El desarrollo técnico y económico.
- El uso de fertilizantes y pesticidas.
- La inversión en tecnología y genética.
- El regadío y la mecanización.
Condicionantes políticos e históricos
Entre ellos destacan la desamortización, la política hidráulica, la reforma agraria y la concentración parcelaria. Los objetivos de la política agraria pretendían solucionar problemas como la estructura de la propiedad de la tierra, los bajos rendimientos agrícolas y la escasez de agua. La desamortización del siglo XIX (Mendizábal) supuso la reforma agraria de la Segunda República en 1932.
Política agraria durante el franquismo
En 1939 se creó el Instituto Nacional de Colonización, organismo que trataba de solucionar los problemas del subempleo y de los jornaleros sin tierra. Las medidas serían la colonización de nuevas tierras y la extensión del regadío.
El Servicio de Concentración Parcelaria (SNCP) actuó sobre el tamaño inadecuado de las parcelas, cuyo escaso tamaño entorpecía la racionalización del campo español. El objetivo era reducir el número de parcelas a través de la adquisición de tierras; se actuó en las dos Castillas. El Instituto Nacional de Colonización se fusionó con el de Reforma y Desarrollo Agrario en 1971. También se creó el FORPPA (1968), Fondo de Ordenación y Regulación de Precios y Productos Agrarios.
Política agraria de los gobiernos democráticos
Su objetivo era preparar las explotaciones españolas para el ingreso en la CEE. Se centraron en la generalización de los seguros agrarios, la aprobación de la Ley de Fincas Manifiestamente Mejorables (1979) y la Ley de Agricultura de Montaña (1982). Su objetivo era retener a la población rural en sus zonas para evitar la despoblación.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el clima limita la agricultura en España?
La escasez e irregularidad de las precipitaciones en la mayor parte del territorio, junto con las sequías y la situación anticiclónica estival, provocan grandes pérdidas en las cosechas. Además, las bajas temperaturas invernales y las heladas limitan los cultivos a los más resistentes.
¿Qué objetivo tenía el Instituto Nacional de Colonización?
Se creó en 1939 para solucionar los problemas del subempleo y de los jornaleros sin tierra, mediante la colonización de nuevas tierras y la extensión del regadío.
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