El Congreso de Viena, la Restauración y las Oleadas Revolucionarias del Siglo XIX
El Congreso de Viena y el Sistema de la Restauración (1814-1815)
Los vencedores de Napoleón se reunieron en Viena en 1814-1815 en un congreso que se proponía reorganizar Europa. Estaban representadas casi todas las naciones europeas, pero las decisiones solo correspondían a las grandes potencias. El organizador del congreso fue el canciller austriaco Metternich.
Se presentaban tres posibilidades: respetar el ordenamiento impuesto por Napoleón, crear un orden nuevo o volver al Antiguo Régimen. Optaron por la última posibilidad, dando paso al sistema reconocido como la Restauración.
La Santa Alianza
La Santa Alianza se fundó con el fin de defender a cualquier monarca absoluto cuya autoridad estuviera en peligro y para evitar nuevas sublevaciones revolucionarias. Sus características principales fueron:
Alianza personal
Significaba que los monarcas quedaban protegidos de sus propios súbditos.
Alianza santa
Firmada entre príncipes cristianos, dejaba fuera de la protección al Sultán de Turquía (Imperio Otomano).
La Santa Alianza actuó contra las revoluciones en Italia y España en la década de 1820.
Las Oleadas Revolucionarias del Siglo XIX
En el siglo XIX hubo tres oleadas revolucionarias: 1820, 1830 y 1848. En estas revoluciones actuaron el liberalismo y el nacionalismo unidos.
Liberales y Demócratas
Liberales
Defendían el sufragio censatario o restringido, donde solo debía tener derecho al voto quien figurase en un censo de propietarios. Se identifica como la ideología de la burguesía.
Demócratas
Preferían el sufragio universal. Consideraban que todos los hombres tenían derecho a votar, aunque históricamente se les negaba el voto a las mujeres.
Las Revoluciones de 1848: La Primavera de los Pueblos
El Caso de Francia: De la Segunda República al Segundo Imperio
Luis Felipe de Orleans favoreció los intereses económicos de la burguesía. A esto se le unió el malestar causado por los altos precios, consecuencia de las malas cosechas. Por ello, hubo dos movimientos revolucionarios:
La Revolución de Febrero
Lograron la abdicación de Luis Felipe y proclamaron la Segunda República. Convocaron una asamblea constituyente y consiguieron el sufragio universal masculino.
Las Barricadas de Junio
El pueblo exigió mejoras en las condiciones de vida y trabajo, pero el movimiento fue reprimido.
En las elecciones para presidente de la Segunda República ganó Luis Napoleón Bonaparte, quien se nombró presidente vitalicio y en 1851 se proclamó emperador. Francia pasó de la Segunda República al Segundo Imperio.
Las Revueltas en el Resto de Europa
Los sucesos de Francia provocaron una oleada revolucionaria en Europa impulsada por dos factores:
- Los partidos demócratas que exigían el sufragio universal y las libertades de prensa, expresión y asociación.
- Los movimientos nacionalistas, que alcanzaron mucha fuerza en Europa, en un periodo que se pasó a llamar la Primavera de los Pueblos.
Ninguna de estas revoluciones triunfó completamente:
- En Alemania, los revolucionarios se reunieron en el parlamento de Fráncfort y proclamaron un estado alemán. La corona se ofreció al rey de Prusia, quien la rechazó.
- En Italia, los territorios de Lombardía y Véneto se sublevaron. El papa huyó de Roma, donde el revolucionario Mazzini proclamó una República Romana. El nacionalismo italiano fue aplastado.
- Tampoco triunfaron las rebeliones de Hungría y Polonia.
El Romanticismo y la Lucha por la Libertad
- El Romanticismo fue un aliado de los nacionalismos y contribuyó a la justificación de la libertad de los pueblos y la recreación de una historia común. Uno de los temas predilectos fue la Edad Media. Buscaban un pasado común que justificara los anhelos nacionales. Por eso tuvo un gran éxito la novela de Walter Scott.
- Los artistas románticos exigían la libertad de expresión, apoyando la lucha del liberalismo.
español con un tamaño de 4,75 KB