La contemplación y la felicidad en Aristóteles: el alma racional y la virtud

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 3,08 KB
Actualizado el

Resumen

El texto expone la concepción aristotélica de la felicidad como contemplación, tanto para los dioses como para los hombres en cuanto participan de la razón. Explica el Bien Supremo como fin último deseado por sí mismo, la función del alma racional como luz divina que sitúa al hombre entre las bestias y los dioses, y la virtud como disposición de la voluntad hacia el bien.

Puntos clave

  • La actividad divina es contemplativa, pues sin acción ni producción solo queda la contemplación.
  • La felicidad se extiende en la medida en que se extiende la contemplación; quienes contemplan más son más felices.
  • El Bien Supremo es el fin buscado por sí mismo, y es la felicidad, que no necesita nada más (autarquía).
  • Los placeres no conducen a la felicidad porque generan dependencia del objeto de placer.
  • El hombre es un término medio entre las bestias y los dioses; la razón lo define y la superabundancia de razón lo acerca a los dioses.
  • La virtud es la disposición de la voluntad hacia el bien, y es el camino hacia la felicidad.

Resumen generado con IA a partir del documento. Ponte a prueba

La Contemplación y la Felicidad según Aristóteles

La Contemplación como Actividad Divina

Siempre nos parecerán pequeñas e indignas de los dioses las circunstancias de las acciones. Si a un ser vivo se le quita la acción y, aún más, la producción, ¿qué le queda sino la contemplación? De modo que la actividad divina será contemplativa.

Así, la vida de los dioses es toda feliz; la de los hombres lo es en la medida en que tienen cierta semejanza de la actividad divina; y de los demás seres vivos, ninguno tiene la felicidad porque no participan de modo alguno de la contemplación. Por consiguiente, a donde se extiende la contemplación, se extiende también la felicidad, y los que tienen la facultad de contemplar más son también los más felices. De modo que la felicidad consistirá en una contemplación.

El Bien Supremo y la Felicidad

Bien: es aquello a lo que todas las cosas tienden. El bien es la meta deseada de nuestras acciones. Como hay múltiples acciones, hay también múltiples cosas a las que consideramos bienes. Aristóteles hace notar que de todas estas cosas decimos que son un bien en la medida en que nos permiten ser felices, ya que no llamaríamos bien a la riqueza si nos mataran por ella.

¿Existe un bien querido por sí mismo al cual se subordinen todos los otros bienes particulares? Este es el Bien Supremo y fin último de nuestras acciones, ya que sería buscado por sí mismo y no como medio para alcanzar otra cosa. Este bien es la felicidad. Autarquía: no se necesita nada más cuando se llega aquí.

El Camino hacia la Felicidad: El Alma Racional

El problema no está solo en desear, sino en hacer. La pregunta es cómo ser felices. Para llegar a la felicidad, el hombre debe llegar al entendimiento, utilizar el alma racional, que es la parte del hombre que nos lleva a la felicidad absoluta. No se llega a la felicidad a través de los placeres porque nos volvemos esclavos del objeto de placer (si no es verano no puedo ir a la playa, entonces no soy feliz; si me quedo sin plata, no soy feliz).

El Destello Divino: La Luz del Alma Racional

La luz del hombre es el alma racional. Esa luz es algo que los dioses dejaron en nosotros. El hombre es un justo medio entre las bestias y los dioses. La carencia de la razón hace que los hombres vivan como las bestias (esclavos).

El excedente, la superabundancia de razón, hace que los hombres vivan como los dioses. El hombre que se dedique a desarrollar la luz que los dioses dejaron en nosotros es amado por los dioses. Vivimos como dioses por nuestras mentes; las actividades relacionadas con el alma racional tienen mayor valor que las relacionadas con el cuerpo.

La Virtud como Camino hacia la Felicidad

Para poder aprender eso, debemos aprender lo que nos enseña Aristóteles de la virtud. Si la felicidad es el fin último al que aspira el hombre, deseado por sí mismo y que lo hace más hombre, este deberá consistir en la disposición de la voluntad hacia el bien. A esta disposición Aristóteles le llama la virtud.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Bien Supremo para Aristóteles?

Es el bien querido por sí mismo, al que se subordinan todos los demás bienes y que constituye el fin último de nuestras acciones. Según el texto, este bien es la felicidad.

¿Por qué los placeres no llevan a la felicidad según el texto?

Porque convierten al hombre en esclavo del objeto de placer: si no se dan las circunstancias deseadas, la persona deja de sentirse feliz.

¿Qué papel tiene el alma racional en la felicidad?

Es la parte del hombre que lo conduce a la felicidad absoluta. Es la luz que los dioses dejaron en nosotros y su desarrollo hace que el hombre viva como un dios.

Ponte a prueba

Tarjetas de repaso

Pulsa una tarjeta para ver la respuesta.

Test

1. Según el texto, ¿qué tipo de actividad es la actividad divina?
2. ¿Qué es el Bien Supremo según el texto?
3. ¿Por qué el hombre es descrito como un justo medio?
4. ¿Qué provoca la carencia de razón en los hombres, según el texto?
5. ¿Cómo define el texto a la virtud?
6. ¿Por qué la riqueza no se considera un bien en sí misma según el texto?

Preguntas generadas con IA a partir del documento: comprueba las respuestas con el texto.