La Crisis de la Monarquía Española (1808-1833): De José I Bonaparte al Origen del Carlismo
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 3,59 KB
La Crisis de 1808 y el Reinado de José I
Tras el Motín de Aranjuez, se manifestó la profunda crisis de la monarquía española. Carlos IV pidió ayuda a Napoleón. Él y su hijo, Fernando VII, fueron llamados a Bayona por el emperador francés, quien veía en la debilidad de España una oportunidad de poder. Ambos monarcas abdicaron en Napoleón.
El Gobierno de José I y el Estatuto de Bayona
Napoleón decidió nombrar a su hermano, quien se convirtió en José I, rey de España. José I convocó a las Cortes a fin de aprobar una constitución y asegurar la aceptación de su reinado. En 1808, firmó el Estatuto de Bayona, que reconocía la igualdad de todos los españoles ante la ley, los impuestos y los cargos públicos.
Su gobierno implementó una política reformista destinada a terminar con el Antiguo Régimen. Aunque estuvo formado por personalidades como Urquijo y Cabarrús, tuvo escasos apoyos. Esta experiencia reformista se concretó en:
- Abolición del régimen señorial.
- Desvinculación de mayorazgos.
- Desamortización de tierras eclesiásticas.
Oposición y la Guerra de la Independencia
La mayor parte de la población se opuso al nuevo rey, considerándolo un gobierno ilegítimo basado en la conquista y las necesidades militares. Sin embargo, una minoría conocida como los afrancesados (intelectuales, altos funcionarios y nobles procedentes del despotismo ilustrado) fue afín a su gobierno, unida por la ideología reformista.
Esta oposición generalizada desembocó en la Guerra de la Independencia (1808-1814). Tras la guerra, los afrancesados tuvieron que exiliarse.
El Conflicto Sucesorio de Fernando VII y el Origen del Carlismo
La Pragmática Sanción y el Nacimiento de Isabel
En 1830 nació la hija del rey Fernando VII, Isabel, lo que parecía garantizar la continuidad borbónica. Este hecho provocó un grave conflicto sucesorio. Anteriormente, Felipe V había implantado la Ley Sálica, que impedía el acceso al trono a las mujeres.
Fernando VII, influido por su mujer, María Cristina, derogó dicha ley mediante la Pragmática Sanción (1830), convirtiendo a su hija en heredera. Este acto fue crucial para el futuro de España.
El Levantamiento Carlista
Los partidarios del hermano del rey, Carlos María Isidro, conocidos como los carlistas, se negaron a aceptar la nueva situación. En 1832, presionaron al monarca para que repusiera la Ley Sálica, lo que beneficiaba a Don Carlos como candidato al trono.
El conflicto sucesorio disputaba no solo la legitimidad del monarca, sino también la imposición de un modelo de sociedad:
- Apoyo a Don Carlos: Partidarios del Antiguo Régimen y opuestos al liberalismo.
- Apoyo a Isabel II (Regencia de María Cristina): María Cristina, nombrada regente durante la enfermedad del rey, buscó apoyo liberal. Firmó un gobierno de carácter reformista y decretó una amnistía que supuso la vuelta de 100.000 exiliados liberales.
En 1833, Fernando VII murió, reafirmando a su hija de tres años como heredera y nombrando a la reina María Cristina gobernadora (regente) hasta la mayoría de edad de Isabel. El mismo día, Carlos María Isidro se proclamó rey, iniciándose un levantamiento absolutista en el norte de España y Cataluña. Así comenzó la Primera Guerra Carlista.