Dialectos del castellano en Andalucía y Extremadura: rasgos del andaluz y extremeño

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Español

Escrito el en español con un tamaño de 3,09 KB

El andaluz

El castellano llegó a Andalucía en el siglo XIII, pero no se generalizó hasta finales del siglo XV, al conquistarse el reino de Granada. Esta generalización tardía dio al andaluz algunos de los rasgos que le son característicos, entre ellos:

  • Entonación: una entonación más variada y ágil.
  • Ritmo: un ritmo más rápido y vivaz.
  • Fuerza espiratoria: menor fuerza espiratoria.
  • Articulación: articulación más relajada; la posición fundamental de los órganos se sitúa más hacia la parte delantera de la boca.
  • Léxico: abundancia del léxico procedente del árabe.

No se distinguen los fonemas /s/ y /θ/ (grafías z, ce, ci) y aparecen los siguientes rasgos fonéticos y morfológicos:

  • Confusión de -r y -l en posición final de sílaba: alma > [arma].
  • Aspiración del fonema /x/ (grafías j, ge, gi): jefe > [hefe].
  • Articulación relajada de /t͡ʃ/ (de africada pasa a fricativa): chaval > [shaval].
  • Preferencia por el diminutivo -illo, -illa: chiquillo > [shikillo].
  • Uso etimológico de los pronombres le, la y lo.
  • En algunas zonas se utiliza el pronombre personal ustedes por vosotros.

De especial interés para algunos dialectólogos es el vocalismo del andaluz oriental, donde la oposición entre vocal abierta / vocal cerrada permite distinguir significados. Las vocales abiertas proceden de la pérdida de las -s. Este sistema vocálico tendría entonces diez vocales.

Las hablas o dialectos de transición

Las hablas o dialectos de transición son variedades geográficas que presentan rasgos de hablas, dialectos o idiomas vecinos y que no tienen respecto a ellos suficiente autonomía léxica, gramatical u ofonética.

1 El extremeño

El castellano se introdujo en Extremadura con la ocupación de estas tierras en los siglos XII y XIII por leoneses y castellanos y fue repoblada por leoneses. En el extremeño, los rasgos meridionales se combinan con leonesismos y arcaísmos.

Los rasgos que comparte con el asturleonés son:

  • No hay confusión entre /s/ y /θ/ (grafías z, ce, ci).
  • Tendencia al cierre de las vocales /e/ y/o /o/.
  • Diminutivo -ín, -ina.
  • Alternancia de /l/ y /r/ tras consonante de la misma sílaba: ombligo > [ombrigo].
  • Presencia de palabras de origen leonés y arcaísmos.
  • Influencia leonesa en el uso de algunos verbos: verbos que en otras variedades son intransitivos aparecen como transitivos (Me he quedado el libro en casa).

Los rasgos que comparte con el andaluz son:

  • Confusión de -r y -l en posición final de sílaba: peor > [peol].
  • Aspiración del fonema /x/ (grafías j, ge, gi).