Empirismo y pensamiento de David Hume: experiencia, causalidad y escepticismo

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 3,9 KB

Argumentaciones inductivas y crítica al racionalismo

Las argumentaciones inductivas van desde lo particular a lo general. Al mismo tiempo, desconfían de las especulaciones meramente racionales y de los razonamientos deductivos.

Principios del empirismo

Los más importantes principios de la filosofía empirista son:

  • a) La mente es un papel en blanco en el que los conocimientos tienen que ser escritos por la experiencia.
  • b) No hay conocimientos innatos.
  • c) Todo conocimiento tiene que ser dado en la experiencia.
  • d) La experiencia se entiende como datos que ingresan en la mente.

David Hume: la experiencia inmediata y las percepciones

Uno de los más importantes representantes del empirismo es David Hume. Para Hume, la experiencia más inmediata es la de nuestra mente: conocer es tener percepciones. Hume distingue dos tipos de percepciones:

  • Impresiones: de gran viveza e intensidad, en las que se perciben los detalles con facilidad.
  • Ideas: más apagadas, que siempre acompañan a alguna impresión.

Hume deduce que toda idea debe tener una impresión correspondiente.

Orden y asociación

Las percepciones se presentan también con orden, que Hume atribuye a la asociación. Esta asociación actúa como una ley que explica la conexión entre percepciones y sigue tres reglas:

  1. Asociación por semejanza.
  2. Asociación por contigüidad espacio-temporal.
  3. Asociación por causalidad.

Tipos de conocimientos según Hume

Hume distingue dos tipos de conocimiento:

  • a) Relaciones entre ideas: están asociadas por semejanzas; en ellas se obtienen conocimientos verdaderos cuya validez depende del principio de contradicción.
  • b) Conocimientos de hechos: presentan más dificultad; vienen dados por relaciones espacio-temporales y por la causalidad.

Causalidad: diferencia con el racionalismo

Para el racionalismo, la relación causa–efecto es necesaria: todo lo que empieza a ser tiene una causa. Hume propone un planteamiento diferente: para él la última referencia es la experiencia. Hume considera que la causalidad no es una relación lógicamente demostrable a priori, sino una conexión que la mente establece a partir de la costumbre. En otras palabras, una creencia en la relación causa–efecto surge del ámbito psicológico de haber observado siempre la conjunción constante entre causa y efecto.

Los tres ámbitos de la realidad

Hume identifica tres ámbitos relevantes al pensar la realidad:

  • El mundo externo, al que llegaba Locke.
  • La idea de Dios, que aparecía como causa de la realidad en ciertas tradiciones filosóficas.
  • El yo, entendido como la “sustancia” cartesiana, que también se viene abajo ante el escrutinio empírico.

En lugar de la certeza, Hume sitúa la creencia; y en lugar de leyes necesarias, la probabilidad.

Consecuencias: escepticismo y fenomenismo

El empirismo de Hume lleva a aceptar que todo el conocimiento es, en el mejor de los casos, probable. Su filosofía dará lugar al escepticismo y al fenomenismo.

Conclusión

La aportación de Hume al empirismo consiste en subrayar que el origen del conocimiento está en la experiencia y en las asociaciones mentales derivadas de ella, lo que cambia la perspectiva sobre la causalidad, la certeza y la naturaleza del yo y de la realidad.