La Europa de Bismarck: Sistemas de Alianzas y Equilibrio de Poder (1870-1890)
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 2,98 KB
La Europa de Bismarck (1870-1890)
La Europa de Bismarck, también llamada la Era Bismarckiana, fue la etapa en la que el canciller Otto von Bismarck impuso los intereses de la política alemana al resto de los países del continente. Esta hegemonía se vio favorecida por el poder económico de Alemania, que otorgó al país el suficiente peso internacional para idear y poner en práctica nuevas alianzas. Los objetivos de su política fueron tres:
- Mantener a Francia en un aislamiento diplomático y hacerle pagar la indemnización de guerra tras su derrota en la batalla de Sedán.
- Mediar entre Rusia y Austria-Hungría. De esta forma, evitaba los posibles conflictos con el Imperio austrohúngaro.
- Desarrollar una política de rearme bélico como elemento disuasorio para los posibles enemigos.
Su política se basó en el principio del realismo político o Realpolitik, que anteponía los resultados a los principios teóricos y morales de las decisiones. Era una forma de pragmatismo político.
Los Sistemas Bismarckianos
La política exterior de Bismarck se enmarcó en tres sistemas o fases de un sistema de alianzas, forjados por la diplomacia alemana entre 1872 y 1893. El objetivo era mantener la paz y, sobre todo, aislar a Francia. El resultado final de la evolución de estas alianzas, tras la caída de Bismarck, fue la formación de dos bloques de potencias enfrentadas: la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia) y el bloque franco-ruso que sería el germen de la Triple Entente.
La Preponderancia Alemana: El Primer Sistema Bismarckiano (1871-1879)
Un gran punto de fricción en Europa era la rivalidad de Austria y Rusia en los Balcanes. El Reino Unido (RU) apoyaba al Imperio otomano para mantener el equilibrio en la zona. La diplomacia bismarckiana consiguió la firma de dos acuerdos en 1873: uno germano-ruso y otro austro-ruso, para apaciguar las pretensiones de ambas potencias. Alemania, Austria-Hungría y el Imperio ruso formaron la Entente de los Tres Emperadores, a la que posteriormente se adhirió Italia. Las revueltas nacionalistas en Bosnia-Herzegovina y en Bulgaria, y la dureza de la represión turca, motivaron la intervención militar rusa en apoyo a Serbia y Montenegro. Esto forzó la firma del Tratado de San Stefano (1878), que creaba un gran estado eslavo en los Balcanes (la Gran Bulgaria) bajo influencia rusa. Para evitar un conflicto mayor, Bismarck convocó el Congreso de Berlín (1878), en el que se revocaron los acuerdos anteriores: la Gran Bulgaria se disolvió, Austria-Hungría obtuvo la administración de Bosnia-Herzegovina y el Reino Unido consiguió Chipre. Rusia, sintiéndose humillada, se alejó de la Entente, poniendo fin al primer sistema.