Evolución del castellano: cultismos, galicismos, neologismos y préstamos lingüísticos

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Español

Escrito el en español con un tamaño de 2,77 KB

Cultismos procedentes del latín

Las palabras del castellano que han evolucionado mucho respecto de la palabra latina de la que proceden son las voces patrimoniales. Se trata de palabras que están en el idioma desde sus comienzos y que a lo largo de los siglos han sufrido cambios fonéticos considerables. Por ejemplo, del latín oculum al español ojo. Los cultismos son palabras cuya forma es muy similar a la palabra latina de la que proceden. En el siglo XVIII se produjo una considerable introducción de términos latinos.

Galicismos

Los galicismos son palabras del castellano procedentes del francés que se introdujeron en nuestra lengua en dos momentos históricos diferentes:

  • Siglos XII y XIII: ligero, hotel, salvaje.
  • Siglo XVIII: afectó a todos los ámbitos de la vida, como jefe, jardín, garaje. También se introdujeron expresiones como hacerse ilusiones o hacer las delicias.

Préstamos de otras lenguas peninsulares

  • Galleguismos: morriña, corpiño, muñeira.
  • Catalanismos: butifarra, masía, barca.
  • Valencianismos: paella, fideuá.
  • Lusismos (portugués): caramelo, ostra, chubasco, etc.

Neologismos

Los neologismos son palabras que han entrado recientemente en la lengua debido a la necesidad de nombrar nuevas realidades o por las modas o el capricho.

  • Procedimientos:
    • La derivación o la composición a partir de lexemas ya existentes en la lengua.
    • Los préstamos procedentes del latín han sido un recurso tradicional para crear palabras nuevas relacionadas con los avances tecnológicos y científicos.

Actualmente es frecuente que se recurra a los préstamos procedentes del inglés.

Préstamos del inglés

Los anglicismos son palabras tomadas del inglés que se han incorporado al español.

El currículum vitae

El currículum vitae es un tipo de documento escrito en el que la persona presenta todos los hechos de su vida académica y profesional.

Dos pasos a seguir:

  • Es necesario hacerlo de modo claro, preciso y correcto, para facilitar una visión rápida y eficaz al receptor del texto.
  • Debe ir acompañado de una carta en la que el solicitante del trabajo ofrezca sus servicios. Esta carta debe resumir, brevemente y con claridad, sus intereses laborales, así como la capacitación y la experiencia que posee.