La Evolución de la Música en el Cine: Del Acompañamiento a la Banda Sonora

Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Español

Escrito el en español con un tamaño de 2,44 KB

Música y Cine: Los Orígenes

El 28 de diciembre de 1895, los hermanos Lumière proyectaron sus primeras películas en el Salón Indien de París, hecho que se considera el inicio oficial de la proyección cinematográfica. Desde entonces, la música ha acompañado a la imagen en movimiento. El fenómeno del cine, a lo largo de su historia, ha logrado que el público se identifique con sus modos de contar y con sus historias, gracias a las imágenes y a otros muchos recursos expresivos, entre los que se encuentra la música.

Los Primeros Compositores Cinematográficos

En las primeras proyecciones cinematográficas, los objetivos de la música eran: crear un ambiente que hiciera sentir más cómodo a los espectadores ante el nuevo invento, enfatizar las imágenes y su expresividad, y tapar, en la medida de lo posible, el molesto ruido que los proyectores de la época producían. Pronto, junto con el perfeccionamiento de los sistemas de proyección y el desarrollo del cine mudo, muchos compositores se sumaron a las posibilidades que ofrecía este medio (Saint-Saëns, Honegger, Mascagni...). En esa época, lo habitual era que pianistas y pequeñas orquestas improvisaran en directo en las salas de proyecciones para acompañar las imágenes.

La llegada del cine sonoro en 1927 fue un gran avance y, a la vez, representó un enorme problema, ya que la música no podía simplemente sonar de fondo y se hacía necesario encontrar nuevos contenidos sonoros para el cine.

Compositores Anteriores a la II Guerra Mundial

Poco a poco, se creó un lenguaje musical propio del cine. Esta tarea correspondió a un grupo de compositores que pronto encontró el modo de poner la música al servicio de la estructura del filme. Los estudios más importantes del cine tuvieron a gala, durante estos años, mantener grandes departamentos musicales, con orquestas sinfónicas, compositores, orquestadores y arreglistas dedicados a grabar sus bandas sonoras. La primera película sonora, que en realidad solo era parcialmente sonora, fue El cantante de jazz (The Jazz Singer, 1927), con música de Louis Silvers (1889-1954) y que estaba basada en un musical de notable éxito. La aceptación del público fue tan amplia que las grandes compañías iniciaron una auténtica escalada en sus propuestas, convirtiendo así la música en un elemento determinante.