La Existencia Precede a la Esencia: Libertad y Responsabilidad según Sartre

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Ateísmo y Libertad en el Existencialismo Sartriano

En El existencialismo es un humanismo, Jean-Paul Sartre nos dice que la idea del hombre como un ser libre es una consecuencia inevitable del ateísmo.

La Esencia Precede a la Existencia (Objetos Artificiales)

En el caso de los objetos artificiales, la esencia precede a la existencia. La esencia es el conjunto de rasgos que invariablemente deben estar presentes en un objeto para que este objeto sea lo que es. Cuando queremos fabricar un objeto, primero nos hacemos una idea de él, nos formamos un concepto en el que se incluyen las cualidades que lo van a definir y su utilidad, su finalidad. En este sentido, se puede decir que la esencia es anterior a la existencia, puesto que primero es el concepto del objeto y luego su existencia concreta.

Según Sartre, quienes conciben a Dios como Creador lo identifican con un artesano superior, el artesano del mundo, ya que Dios crea las cosas a partir de la idea que se ha hecho de ellas. Por ello, el hombre individual es una realización del concepto de hombre que Dios tiene en su mente.

El Existencialismo: La Inversión del Principio

En la Edad Moderna, la noción de Dios entra en crisis, pero no ocurre lo mismo con la idea de que la esencia precede a la existencia. El existencialismo, según Sartre, es un ateísmo coherente, ya que afirma que:

«Si Dios no existe, hay por lo menos un ser en el que la existencia precede a la esencia, un ser que existe antes de poder ser definido por ningún concepto, y que este ser es el hombre.»

¿Qué significa que la existencia precede a la esencia?

Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible es porque empieza por no ser nada. Solo será después y será tal como se haya hecho. Así pues, el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo.

La Libertad Radical y la Negación del Determinismo

La reivindicación sartriana de la libertad es tan radical que lo lleva a negar cualquier género de determinismo. Sartre no cree en:

  • El determinismo teológico.
  • El determinismo biológico.
  • El determinismo social.

Somos lo que hemos querido ser y siempre podremos dejar de ser lo que somos. Los fines que perseguimos no nos vienen dados ni del exterior ni del interior. Como se afirma en El existencialismo es un humanismo, no se nace héroe o cobarde; al héroe siempre le es posible dejar de serlo, así como el cobarde puede superar su condición.

La Condena a la Libertad y la Creación de Valores

Sartre postula: «Estamos condenados a ser libres». Estamos condenados porque no nos hemos dado a nosotros mismos la libertad, sino que esta es inherente a nuestra existencia. Todo hombre está en una situación, y la libertad se presenta como el modo de enfrentarse a dicha situación.

Ni siquiera los valores se presentan como un límite de la libertad, pues en realidad, dice Sartre, los valores no existen antes de que nosotros los queramos. Al escoger unos valores en vez de otros, la voluntad les da realidad. La libertad se refiere a los actos particulares, pero más aún a la elección del perfil básico de uno mismo, del proyecto fundamental de la existencia.

Consecuencias de la Libertad Sartriana

Esta idea sartriana tiene dos importantes consecuencias:

  1. Responsabilidad radical: Lo que somos es una consecuencia de nuestra propia libertad de elección. Somos responsables de nosotros mismos, pero también del resto de la humanidad.
  2. Filosofía de la acción: De forma paradójica, el existencialismo se presenta como una filosofía optimista, ya que nos incita a la acción.