Explorando el Pensamiento de David Hume: Empirismo, Causalidad y Ética
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La Distinción de Hume: Relaciones de Ideas y Cuestiones de Hecho
David Hume distingue dos tipos fundamentales de objetos de investigación o conocimiento: las relaciones de ideas y las cuestiones de hecho.
Las Relaciones de Ideas
- Son puras operaciones del pensamiento.
- Poseen una necesidad estricta, ya que lo contrario es imposible.
- De ellas poseemos certeza segura y podemos realizar demostraciones.
- Sus proposiciones no dicen nada del mundo de los hechos y las cosas; son independientes de lo que pueda existir en cualquier parte del universo.
Las Cuestiones de Hecho y el Conocimiento de Creencia
- Solo las conocemos recurriendo a la experiencia.
- No hay ningún hecho que sea absolutamente necesario. Por ejemplo, 'el sol saldrá mañana' y 'el sol no saldrá mañana' son ambas proposiciones posibles, y no podemos demostrar su verdad o falsedad; no puede haber demostración, sino solo comprobación.
- Las leyes físicas deben ser consideradas como hipótesis probables; nunca pueden ser demostradas.
A las relaciones de ideas les corresponde el conocimiento estricto, mientras que a las cuestiones de hecho les corresponde el conocimiento de creencia. Nuestro conocimiento de las cuestiones de hecho procede de la experiencia, y esperamos que los casos futuros sean semejantes a los pasados.
La Crítica de la Causalidad en Hume
Todos nuestros conocimientos sobre las cuestiones de hecho se fundan en la relación causa-efecto, lo que nos permite ir más allá de lo presente. Sin embargo, no podemos conocer la relación causa-efecto a priori, es decir, sin recurrir a la experiencia. En la causalidad, Hume identifica los siguientes elementos:
- Contigüidad espacio-temporal entre la causa y el efecto.
- Conexión constante: si se da la causa, se da el efecto y viceversa.
- Prioridad de la causa: en la relación causal, solo tenemos la impresión de la sucesión constante de dos fenómenos.
La observación de la repetición de procesos similares produce en la conciencia un hábito por el que nos sentimos inclinados a creer que los casos futuros serán como los pasados. Un sentimiento, una impresión de reflexión, es el fundamento de la causalidad. De este modo, Hume convierte la causalidad en algo psicológico.
Crítica de la Sustancia y el Fenomenismo: El Problema del Mundo Externo
Descartes había establecido que las cualidades primarias son objetivas, mientras que las secundarias son meras percepciones subjetivas. Hume llega más lejos: todas las cualidades son percepciones de la mente. Siguiendo a Berkeley, el ser de las cosas es ser percibidas. Lo que llamamos 'cosas' no son sino conjuntos de impresiones y sus correspondientes ideas.
El Fenomenismo
El fenomenismo reduce la realidad a fenómeno, es decir, a lo que aparece en nuestra mente. La creencia en la existencia del mundo externo es una creencia universal, espontánea y natural en todos los seres humanos, y necesaria para la vida. Sin embargo, es filosóficamente indemostrable.
El Fenomenismo de la Mente
La mente tampoco es una sustancia, una 'cosa', sino un conjunto de ideas y vivencias unidas por la memoria y la imaginación.
La Ética en Hume: El Emotivismo Moral
Hume considera que el fundamento de las distinciones y acciones morales se encuentra más en los sentimientos y emociones que en la fría razón. Por ello, su doctrina ha sido calificada como emotivismo moral. Las distinciones morales no son ni relaciones de ideas ni cuestiones de hecho. El juicio moral procede más del corazón, que aprueba o desaprueba, que de la razón.