Filosofía de Santo Tomás de Aquino: Inmortalidad del Alma y Teoría del Conocimiento
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,17 KB
Inmortalidad del Alma en la Filosofía Tomista
Los averroístas latinos entendieron que la inmortalidad afectaba a la forma universal, afirmando la existencia de un único entendimiento agente. Santo Tomás de Aquino, por el contrario, afirmará la inmortalidad individual del alma. ¿Es compatible esta postura con el hilemorfismo? Santo Tomás defenderá la inmortalidad del alma apoyándose en su inmaterialidad, lo que implica que no es corruptible y, por tanto, es inmortal.
La Gnoseología Tomista: Del Sentido al Intelecto
El problema del conocimiento se suscita en relación con otros problemas, en cuyo curso es necesario aclarar en qué consiste conocer. Para Santo Tomás, esos problemas serán fundamentalmente teológicos y psicológicos.
El Punto de Partida del Conocimiento: La Experiencia Sensible
Todo nuestro conocimiento comienza con los sentidos. Santo Tomás estará de acuerdo con los planteamientos fundamentales de Aristóteles. El alma, al nacer el hombre, es una tabla rasa; no hay contenidos impresos. Los objetos del conocimiento suscitan la actividad de los órganos de los sentidos, produciendo la sensación, que es un acto conjunto del alma y el cuerpo. Para que haya conocimiento es necesaria la acción conjunta de ambos, quedando descartada la posibilidad de una intuición intelectual pura.
El Proceso de Abstracción Intelectiva
El objeto propio del conocimiento intelectivo es la forma, lo universal, pero esta forma solo puede ser captada en la sustancia. Por tanto, es necesario que la sustancia sea captada mediante los sentidos para ofrecer al entendimiento su objeto propio del conocimiento.
En colaboración con la imaginación y la memoria, los sentidos producen una imagen sensible (phantasma), que sigue siendo una imagen concreta y particular. Sobre esa imagen actuará el entendimiento agente para abstraer la forma, lo universal, la especie inteligible. El proceso de abstracción consiste en separar intelectualmente lo universal de lo particular.
La consecuencia de este proceso es la necesidad de tomar como punto de partida la experiencia sensible en todo conocimiento. También en el conocimiento de las cosas divinas, lo que hará que Santo Tomás adopte el método a posteriori en su demostración de la existencia de Dios por las cinco vías.
Naturaleza del Objeto del Conocimiento Verdadero
Al igual que para Aristóteles, el objeto del verdadero conocimiento es la forma y no lo particular. Conocemos la forma y no la materia. Aunque el punto de partida del conocimiento sea lo sensible, su objeto propio es la forma, lo inmaterial. Por tanto, no es posible tener en esta vida un conocimiento directo de las sustancias inmateriales (como los ángeles o Dios). El conocimiento de estas sustancias solo se puede obtener por analogía.