Fundamentos de la Filosofía Platónica: Alma, Ideas y Sociedad Ideal

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Dualismo Antropológico y Teoría de la Reminiscencia

La epistemología y su concepción del ser humano están intrínsecamente relacionadas. Platón afirma que el hombre es un compuesto de cuerpo y alma, una postura que en filosofía se denomina dualismo antropológico.

  • El alma, inmaterial e inmortal, tiene como función principal el conocimiento y su rasgo más característico es la racionalidad.
  • El cuerpo, por el contrario, es material y mortal, y puede tanto atraer como apartar al alma del conocimiento de la verdad.

Platón cree necesario y posible un conocimiento absoluto. Está convencido de que este no puede provenir de las realidades del mundo sensible, ya que, al estar en continuo cambio, su verdad también cambia. Solo puede haber conocimiento de aquello que no cambia.

Lo que Platón propone es la Teoría de las Ideas, que afirma la existencia de dos mundos y sus correspondientes grados de conocimiento:

  • El mundo de la experiencia (accesible a través de los sentidos).
  • El mundo inteligible (accesible mediante la inteligencia).

A las realidades que hacen posible el conocimiento las llama Ideas.

Para explicar la existencia de los dos mundos, Platón se sirve del mito de la preexistencia: nuestras almas han contemplado las Ideas en una existencia anterior y lo han olvidado, pero ha quedado en ellas una huella indeleble. Por lo tanto, conocer no es otra cosa que recordar (la Teoría de la Reminiscencia).

Para explicar cómo es posible rememorar las Ideas, usa otro mito: el del Demiurgo. Este habría creado el mundo sensible tomando como modelo el mundo de las Ideas. Todo lo real, bello y bueno se debe a que imitan los modelos perfectos.

Para llegar al conocimiento, es necesaria la educación. Mediante ella, el alma puede remontarse hacia el mundo inteligible. Educar es el arte de descubrir la manera más fácil y eficaz para que el alma racional se vuelva donde debe mirar. No se trata de infundir, sino de corregir: apartarla de lo visible y guiarla hacia lo inteligible.

Del mito de la preexistencia y de la reminiscencia suelen darse dos interpretaciones:

  • Platón defiende el innatismo de las Ideas.
  • Otros, como Emilio Lledó, defienden que las Ideas pertenecen al orden del lenguaje.

Ética Platónica y el Intelectualismo Moral

Platón nos presenta en sus Diálogos a un Sócrates que siempre pregunta lo mismo: ¿qué es el valor? ¿La justicia?... La pregunta '¿qué es?' busca una definición, y las definiciones deben expresar la naturaleza permanente de cada cosa: su esencia.

Para Sócrates, es necesario definir con precisión los conceptos morales, porque solamente conociendo la justicia se puede ser justo, y sabiendo lo que es bueno se puede obrar bien. A esta concepción se le llama intelectualismo moral, y Platón lo extenderá a la política.

En la República, ante una sociedad desorganizada, propone un gobierno de filósofos, debido a que son los únicos que han alcanzado el conocimiento superior: el conocimiento de las Ideas y, por encima de todas, la Idea del Bien. Y solo quien conozca las Ideas de lo bueno, bello y justo podrá conducirse correctamente tanto en la vida privada como en la pública. Platón requiere para su gobierno hombres perfectos, sabios y justos, es decir, filósofos.

El Estado ideal es aquel organizado de acuerdo con la estructura tripartita del alma. Para Platón, el alma está dividida en tres partes:

  1. Racional: Sede de la inteligencia.
  2. Irascible: Dominan las pasiones.
  3. Apetitiva: Mandan los deseos.

Según qué parte del alma prevalezca, se distinguen tres tipos de humanos, cada uno capacitado para funciones diferentes, según Platón:

  • Los primeros (predominio apetitivo): a la producción de bienes.
  • Los segundos (predominio irascible): a la defensa y función militar.
  • Los terceros (predominio racional): al gobierno de la ciudad.

Así se distinguen tres clases sociales: productores, guardianes y filósofos-gobernantes. Un Estado justo es aquel en que reina la armonía entre las clases, del mismo modo que la justicia en el individuo consiste en la armonía de las tres partes del alma.

Suele decirse que la propuesta de Platón es una aristocracia, entendida como el gobierno de los mejores, pero no por motivos de sangre o linaje (como antiguamente), sino por su saber y virtud.