La Guerra Civil Española: Gobierno de Negrín y Operaciones Militares Clave (1937-1939)
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 8,35 KB
Gobierno de Negrín (mayo 1937 - marzo 1939)
Los sucesos de Mayo debilitaron a los anarquistas y fortalecieron a los comunistas, los cuales exigieron la disolución del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) y la detención de sus líderes. Ante la negación de Largo Caballero, este dimitió y el presidente de la República, Manuel Azaña, encargó la formación de un nuevo gobierno a Juan Negrín. El POUM fue declarado ilegal y su líder, Andreu Nin, fue sacado de la cárcel y asesinado.
Formaron un gobierno que contó con los partidos del Frente Popular, nacionalistas vascos y catalanes. Indalecio Prieto fue nombrado ministro de Defensa Nacional (unificando los ministerios de Guerra, Marina y Aire) e intentó coordinar la guerra mediante:
- La agrupación de todas las milicias en el Ejército Popular Republicano.
- El control de la producción agraria e industrial para disponer de recursos básicos.
- La disolución del Consejo de Aragón (controlado por los anarquistas).
Además, la capital de la República se trasladó de Valencia a Barcelona (octubre 1937).
Negrín propuso el programa de los Trece Puntos (abril 1938), donde proponía las condiciones para un posible cese de la lucha armada, que incluían la permanencia de la República y la convocatoria de elecciones democráticas al finalizar el conflicto. Sin embargo, Franco rechazó cualquier negociación.
Las consecuencias de la prolongación de la guerra en 1938 fueron:
- Grave falta de alimentos y recursos básicos en la zona republicana.
- Ataques aéreos continuos sobre la retaguardia.
- Cansancio generalizado de la población y divisiones entre los políticos republicanos.
En el contexto internacional, se firmó el Pacto de Múnich (septiembre 1938), donde Francia y Gran Bretaña cedían ante las exigencias de Hitler sobre los Sudetes checoslovacos, lo que evidenció la poca disposición de las democracias a enfrentarse al fascismo y debilitó las esperanzas republicanas de una intervención exterior.
La pérdida de Cataluña entre enero y febrero de 1939 significó el exilio masivo para miles de republicanos y para los gobiernos de la República, Cataluña y del País Vasco. Poco después, Gran Bretaña y Francia reconocieron oficialmente al gobierno de Franco. Manuel Azaña dimitió como presidente de la República. Era el fin de la República Española.
Operaciones Militares
Primera Etapa: Avance hacia Madrid (julio - noviembre 1936)
Después de cruzar el Estrecho de Gibraltar con ayuda alemana e italiana, las tropas de África, al mando del coronel Yagüe, tenían como objetivo avanzar desde el sur hacia Madrid para tomar la capital. En agosto, las tropas sublevadas que avanzaban por Extremadura tomaron Badajoz (donde se produjo una fuerte represión) y consiguieron establecer una conexión terrestre con la zona norte sublevada. En septiembre, Franco, recién nombrado Generalísimo, desvió parte de sus fuerzas para ocupar Toledo y liberar a los sitiados en el Alcázar. En octubre se decretó la movilización general para salvar Madrid bajo la consigna "¡No pasarán!". En noviembre, ante la inminente llegada de las tropas franquistas, el gobierno republicano se trasladó a Valencia.
Batallas en torno a Madrid (diciembre 1936 - marzo 1937)
Los sublevados intentaron aislar Madrid mediante dos maniobras envolventes:
- La Batalla del Jarama (febrero de 1937): Los sublevados cruzaron el río Jarama para cortar la carretera de Valencia, pero fueron detenidos por los republicanos (con destacada participación de las Brigadas Internacionales) tras duros combates.
- La Batalla de Guadalajara (marzo de 1937): Un intento de avance desde el noreste protagonizado principalmente por tropas fascistas italianas (Corpo Truppe Volontarie), aliadas de Franco, que sufrieron una clara derrota frente al Ejército Popular Republicano.
El fracaso en la toma rápida de Madrid estabilizó los frentes y alargó la guerra.
Segunda Etapa: La Ocupación del Norte (abril - octubre 1937)
Tras el fracaso en Madrid, Franco decidió concentrar sus esfuerzos en conquistar la franja cantábrica republicana (Asturias, Santander y Vizcaya), rica en recursos industriales y mineros. Se produjo la llamada Campaña del Norte. Navarra ya estaba controlada por los sublevados desde el inicio de la guerra, y Guipúzcoa (con San Sebastián) había caído en septiembre de 1936. Las operaciones más importantes de esta etapa, dirigidas por el general Mola (hasta su muerte en accidente aéreo en junio), incluyeron:
- El bombardeo de Guernica (26 de abril de 1937): La ciudad vasca fue arrasada por la aviación nazi alemana (Legión Cóndor), en uno de los primeros bombardeos aéreos masivos sobre población civil de la historia, con gran repercusión internacional.
- La toma de Bilbao (junio de 1937): Facilitada por la superioridad franquista en medios, armamento y aviación, y tras romper el llamado "Cinturón de Hierro".
La República, para aliviar la presión militar en el Norte, lanzó ofensivas de distracción en otros frentes:
- La Batalla de Brunete (julio de 1937), cerca de Madrid.
- La Ofensiva de Belchite (agosto-septiembre de 1937), en Aragón.
Estas ofensivas no pudieron evitar la caída de Santander (agosto) y, finalmente, de Asturias (octubre), completándose la conquista del Norte por parte de los sublevados.
Tercera Etapa: Avance hacia el Mediterráneo (noviembre 1937 - junio 1938)
A finales de 1937, el bando republicano, a pesar de la pérdida del Norte, aún confiaba en poder ganar la guerra. Intentó reorganizar su ejército, integrando definitivamente las milicias y reforzando los mandos profesionales, con Vicente Rojo como jefe del Estado Mayor Central. El nuevo Ejército Popular Republicano desencadenó varias ofensivas:
- La Batalla de Teruel (diciembre 1937 - febrero 1938): Una ofensiva republicana en pleno invierno logró tomar la ciudad, pero en febrero de 1938, el ejército de Franco la recuperó tras duros combates en condiciones climáticas extremas.
Tras la batalla de Teruel, Franco desencadenó la Ofensiva de Aragón (marzo-abril 1938), rompiendo el frente republicano y avanzando rápidamente hasta llegar al mar Mediterráneo por Vinaroz (Castellón) en el mes de abril. Esto provocó la división del territorio republicano en dos zonas, quedando Cataluña aislada del resto de la España republicana (zona centro-sur). Franco podría haber dirigido su ofensiva directamente hacia Barcelona, pero optó por dirigirse hacia el sur, siguiendo la costa hacia Valencia, lo que dio un respiro a la República para reorganizarse.
Batalla del Ebro y Ocupación de Cataluña (julio 1938 - febrero 1939)
El avance sublevado hacia Valencia quedó detenido cuando el ejército republicano, en un último gran esfuerzo, reorganizó sus unidades y lanzó una potente ofensiva cruzando el río Ebro. La Batalla del Ebro (julio - noviembre de 1938) fue la más larga y sangrienta de la guerra:
- Empezó en julio de 1938 con un ataque republicano que cruzó el río entre Mequinenza y Benifallet, conquistando una cabeza de puente y avanzando varios kilómetros.
- Franco concentró gran cantidad de tropas y artillería, y con apoyo masivo de la aviación alemana e italiana, lanzó una dura contraofensiva.
- Tras meses de brutales combates de desgaste, en noviembre, los republicanos tuvieron que retirarse al otro lado del río, habiendo sufrido enormes pérdidas humanas y materiales que dejaron al ejército republicano prácticamente desmantelado.
La derrota en el Ebro selló el destino de la República. A finales de diciembre de 1938, Franco lanzó la ofensiva final sobre Cataluña. Sin apenas resistencia organizada, las tropas franquistas tomaron Tarragona, luego Barcelona (enero 1939) y Gerona (febrero 1939), provocando la retirada masiva de civiles y soldados hacia la frontera francesa.