Marcel Duchamp y La Fuente: El Legado del Dadaísmo y los Ready-Made
Marcel Duchamp y La Fuente: Identidad de una Obra Dadaísta
La Fuente (en francés, Fountain) de Marcel Duchamp es uno de los objetos artísticos más emblemáticos del movimiento dadaísta, perteneciente a la primera mitad del siglo XX.
El Movimiento Dadaísta y su Actitud Nihilista
Un grupo de artistas refugiados en Zúrich durante la Primera Guerra Mundial, en 1916, inventó la palabra Dadá. Se trataba de una verba sin significado, escogida al azar para dar nombre a una actitud de negación de los valores establecidos y a un nihilismo provocador que atacaba frontalmente el concepto de arte, no solo el académico, sino también el de las propias vanguardias modernas.
Los Ready-Made: La Aportación Personal de Duchamp
Los ready-made son la aportación más personal de Marcel Duchamp al dadaísmo. Su traducción, «ya fabricados», consiste en modificar objetos que previamente seleccionó sin fijarse en ninguna condición especial: no son bellos ni feos, no tienen valor intrínseco, son objetos anodinos.
Al ser tratados por Duchamp, comienzan a ser vistos de otra manera. El artista busca un objeto vulgar y común, lo saca fuera de su contexto y lo propone con un mínimo retoque. Existen varios ejemplos célebres de esta práctica, como la Rueda de bicicleta.
Características de los Ready-Made
- Carecían de historia particular.
- No eran bellos, sino insignificantes.
- Utilizaban la insignificancia del objeto como instrumento para dejar en evidencia la sacralización del arte en una sociedad que veneraba obras sin entenderlas.
El desafío, sin embargo, terminó siendo asimilado por el propio sistema.
El Escándalo de 1917: La Sociedad de Artistas Independientes
En 1917, Duchamp contribuyó en Nueva York a fundar la Sociedad de Artistas Independientes. Sus estatutos permitían exponer lo que quisiera a cualquiera que abonara los derechos de admisión; no había jurado ni premios, pero sí un comité de directores en el que participaba el propio Duchamp.
Duchamp renunció a su cargo a raíz de la negativa del comité a exponer La Fuente, que no era más que un urinario masculino apoyado sobre un pedestal horizontal por la parte destinada a enganchar en la pared.
La Transformación del Objeto Cotidiano
El comité consideró el objeto indecente por tratarse de un utensilio de uso cotidiano. Sin embargo, el verdadero autor intelectual del ready-made era el propio Duchamp, quien puso así en evidencia a sus colegas organizadores de la exposición.
Aún más: al girar el objeto 90 grados, mudó su función originaria. En lugar de recibir de vuelta el líquido que se vertiera en él, La Fuente dejaba de ser funcional para convertirse en una obra de arte.
Exhibición y Posteridad
La obra fue exhibida por primera vez por el propio Duchamp en su estudio, y posteriormente en diversas exposiciones antológicas al final de su vida, apareciendo en ocasiones colgando del techo y en otras apoyada sobre el pedestal.