El Método y las Tres Sustancias de Descartes: Fundamentos del Conocimiento Racional
Enviado por Comunidad Wikiteka y clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 5,25 KB
René Descartes: El Fundamento de la Filosofía Moderna
El Conocimiento y el Método Cartesiano
Según Descartes, es necesario un método para establecer las bases firmes de la filosofía sobre las que se apoyan el resto de las ciencias. La base de este método es la razón, que es una y la misma para todos. A partir de ella se puede alcanzar el conocimiento, el cual puede ser de dos tipos:
- Intuitivo: Si acepta de manera directa e inmediata ideas innatas que proceden de la razón. Estas se presentan como certezas al ser claras y distintas, y a partir de ellas se forma el conocimiento intelectual.
- Deductivo: Si se forman ideas complejas encadenando ideas simples.
La razón debe seguir cuatro reglas metódicas para alcanzar la verdad:
- Evidencia: Interviene la intuición. Solo se acepta aquello que se presenta de forma clara y distinta.
- Análisis: Descompone las cuestiones complejas en ideas simples.
- Síntesis: Interviene la deducción, reconstruyendo el conocimiento a partir de las ideas simples.
- Comprobaciones: Revisión exhaustiva para asegurar que no se ha omitido nada.
El método busca unificar todas las ciencias en una sola que se ocupe de los distintos saberes.
La Duda Metódica y el Criterio de Certeza
Descartes defiende que hay que dudar (duda metódica) porque:
- A lo largo de la historia de la filosofía se han defendido ideas opuestas como certeras.
- Los sentidos dan información que puede inducir al error.
- Resulta imposible distinguir con claridad entre vigilia y sueño por la viveza de los objetos en ambos estados.
Por todo ello, piensa que pueda existir un “genio maligno” que haría que todas las certezas fuesen ilusiones. Aplicando el método, llega a la conclusión de que es necesario un punto de partida que sea una verdad absolutamente evidente (simple) para construir todos los conocimientos que no lo son.
La verdad absoluta es inmune a toda duda: la existencia del hombre como ser que duda está exenta de todo error, y en el acto de pensar está implícita la existencia. Por eso, la existencia como sujeto pensante es criterio de certeza (*Cogito, ergo sum*), y todo lo que sea percibido igual de claro y distinto será verdadero.
El Paso a la Existencia Extramental: Las Ideas
Para explicar la existencia extramental, Descartes parte de la primera verdad y cuenta con tres elementos: el yo que piensa, la probabilidad de la existencia de un genio maligno y el mundo. El yo pensante piensa de manera certera ideas que son representaciones subjetivas de la conciencia. Para saber si estas existen de manera extramental, se las somete a un análisis, ya que todas son actos mentales que parecen iguales, pero representan cosas distintas.
Existen tres tipos de ideas:
- Adventicias: Llegan desde fuera (a través de los sentidos).
- Facticias: Las crea el sujeto (la imaginación).
- Innatas: Cuyo origen está en el propio ser (la razón).
Para pasar de la subjetividad de las ideas al mundo extramental se necesita un mediador: Dios. La estructura de la realidad se explica con tres sustancias: la infinita, la extensa y el yo pensante.
Dios y las Sustancias Cartesianas
Sustancia Infinita (Dios)
La sustancia infinita está relacionada con la existencia de Dios. Dudar supone ser imperfecto, y en el interior del hombre existen ideas innatas como infinito y perfección que solo se pueden explicar si han sido puestas por un ser con esas características: Dios, ya que ni el mundo ni el hombre las poseen. Descartes define a Dios como inmutable, omnipotente, omnisciente, eterno, independiente, infinito, perfecto y bueno. Dios es garantía de que las ideas claras y distintas corresponden a una realidad extramental, a partir de las cuales se desarrollan las ciencias.
Sustancia Extensa (El Mundo)
La sustancia extensa o mundo, que se explica con la existencia de Dios, tiene cualidades primarias objetivas que permiten expresar y explicar matemáticamente su funcionamiento (*mecanicismo*). Este se mueve sin finalidad mediante procesos de causa-efecto que se explican mediante el desarrollo de leyes que pueden ser conocidas y permiten hacer previsiones sobre él.
El Hombre: Dualismo Cartesiano
La posición dualista sobre la composición del hombre, formado por alma y cuerpo, se argumenta porque se perciben con claridad y distinción ambas partes:
- El Alma (*Res Cogitans*): Es pensante e inextensa. Es inmortal, la esencia del hombre, su función es pensar y presenta libertad frente al mecanicismo.
- El Cuerpo (*Res Extensa*): Es no pensante y extensa. Es divisible, materia, crea las pasiones y apetitos y se mueve por leyes físicas.
Ambas partes interactúan, y Descartes cree que se conectan en la glándula pineal del cerebro.