Métodos Científicos: Deductivo, Inductivo e Hipotético-Deductivo
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El Método Científico
El método científico se basa en los conocimientos obtenidos de forma rigurosa, contrastada y objetiva. Los métodos más importantes son tres y se relacionan directamente con el tipo de ciencia que los utiliza.
Método Deductivo
Este método consiste en ir de lo general a lo particular. A partir de definiciones generales, se deducen conclusiones particulares que son la consecuencia necesaria de las primeras. Para ello, hay que seguir unas reglas de razonamiento correcto. El método deductivo es característico de las ciencias formales. En las ciencias empíricas, se utiliza en la primera etapa de la investigación, cuando es necesario formular hipótesis que después deberán ser contrastadas. Muchos pensadores han considerado insuficiente este método porque sus afirmaciones se quedan en el nivel del pensamiento puramente teórico y no aportan contenidos nuevos sobre la realidad.
Método Inductivo
Al contrario que en el deductivo, este método parte de lo particular para formular una conclusión general. El científico, después de observar que una propiedad o un acontecimiento se repite en numerosos casos concretos, concluye que tal propiedad pertenece a todos los individuos del mismo tipo. Se lleva a cabo una generalización que se considera ley. Por esto, es propio de las ciencias empíricas. Este método ha sido muy discutido porque no se pueden observar los hechos puros sin la interpretación subjetiva del científico o la interferencia de la técnica. Además, es imposible observar todos los casos posibles, por lo que siempre puede aparecer algún caso que invalide la ley o la convierta en una afirmación probable.
Método Hipotético-Deductivo
Es fruto de la unión de los dos anteriores. Lo integran los siguientes pasos:
- Observación de un hecho problemático que no puede ser explicado por la teoría vigente.
- Formulación de una hipótesis: Para explicar el porqué de un hecho o de una serie de hechos, se plantea una explicación posible y provisional de los hechos observados.
- Deducción de las consecuencias de la hipótesis: Se predice lo que sucedería en el caso de que tal explicación provisional fuera acertada.
- Contrastación o comprobación de las consecuencias deducidas de la hipótesis: Puesto que la hipótesis es solo una posibilidad, es preciso comprobarla directamente en la experiencia.
- Confirmación o refutación de la hipótesis: Si la contrastación de las consecuencias tiene éxito, esta confirmación puede dar lugar a una nueva ley, teoría o incluso revolución científica. Pero esta confirmación es provisional, nunca definitiva. Si, por el contrario, las consecuencias no se cumplen, la hipótesis queda rechazada o refutada, debiendo empezar de nuevo.
Estas nuevas hipótesis confirmadas muchas veces abren nuevos caminos de investigación. La ciencia es consciente de que todas sus ideas y teorías están sujetas a revisión y son susceptibles de ser sustituidas por otras nuevas.