Movimientos Artísticos del Siglo XIX: Neoclasicismo y Romanticismo
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Arte del Siglo XIX: Neoclasicismo y Romanticismo
El siglo XIX fue un periodo de profundas transformaciones sociales, políticas y culturales que se reflejaron intensamente en el arte. Dos de los movimientos más influyentes que marcaron esta centuria fueron el Neoclasicismo y el Romanticismo, cada uno con sus propias filosofías y expresiones estéticas, pero ambos fundamentales para comprender la evolución artística de la época.
El Neoclasicismo
El Neoclasicismo es el arte de la Ilustración, por lo que debemos remitirnos a lo estudiado en ese bloque. Se desarrolla a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.
Tras la Revolución Francesa y la llegada al poder de Napoleón, las ideas de la República y el Imperio Romanos se convirtieron en una referencia política. Su nombre proviene del interés que despertó el arte grecorromano, en cuya imitación se buscaba la belleza académica y armónica, en clara contraposición a la exuberancia del Barroco y el Rococó precedentes. Las excavaciones de las ruinas de Pompeya y Herculano, así como la exhibición de piezas de la antigüedad, suscitaron un gran interés por esa época.
Sus características principales incluyen:
- Se trata, pues, de una vuelta a los modelos clásicos, buscando la armonía y el equilibrio desde un punto de vista racional.
- Las obras persiguen un fin didáctico y moral al reflejar la razón y la virtud a través de la proporción.
- La perfección técnica en cualquiera de las artes y, por tanto, la razón, se impone a la imaginación.
Estas características generales se concretan en las obras arquitectónicas, pictóricas o escultóricas, así como en otros elementos decorativos, mobiliario y ajuares.
El Romanticismo
El Romanticismo es un movimiento cultural y político surgido a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria del sentimiento contra el racionalismo de la Ilustración y el Clasicismo. Representa el liberalismo frente al despotismo ilustrado.
La época romántica fue muy fructífera en literatura, filosofía y música, destacando compositores como Beethoven y Mendelssohn. En el arte, supuso una ruptura con la imitación clasicista basada en un conjunto de reglas.
Sus principios fundamentales son:
- Su objetivo principal rebasa el ámbito de la belleza como armonía para perseguir la expresión de sentimientos, buscando lo que está más allá de los límites para encontrar una nueva estética.
- La búsqueda de la originalidad y la creatividad preside las obras románticas.
- La obra no tiene que ser perfecta ni en su factura ni en su estructura.
- Por eso, prima lo subjetivo, el mundo interior del yo del artista, a través de ensoñaciones, fantasías y mundos oscuros.
- La cultura romántica exalta lo nacional, desarrollado en cada país de una forma diferente; por ello, los temas del arte buscan esas raíces y hechos nacionales.
- El gusto por lo distinto lleva a los artistas a valorar el mundo medieval y el exotismo oriental.